La delictiva organización criminal disfrazada de campesina y dirigida por Juan Celis y Soraya Córdoba Morán, es investigada por cometer diversos delitos que representan un peligro para la seguridad nacional.
En el sexenio de Carlos Salinas de Gortari, esta organización criminal tuvo su mayor esplendor porque contaba con el apoyo presidencial.
Antorcha Campesina fue el cartel del Salinato y actuaba con violencia cuando sus patrones lo ordenaban. No les importaba desaparecer, secuestrar ni golpear a personas, porque su principal objetivo era la presión para obtener privilegios.
Han pasado más de 35 años desde que fue creada y sus dirigentes han logrado acumular una incalculable fortuna con más de 300 empresas irregulares que van desde hoteles, restaurantes, parques de diversiones, constructoras, inmobiliarias, comercializadoras, escuelas, empresas de asesoría política y comercial, hasta empresas de arrendamiento, guarderías y de espectáculos.
La UIF investiga a los líderes de esa peligrosa organización criminal por la cantidad de recursos que maneja y triangula para subsidiar los movimientos en contra de los gobiernos que no ceden a sus corruptelas y chantajes.
El lavado de dinero, el uso de recursos de procedencia ilícita y la evasión de impuestos, es el paraíso que se niegan abandonar los corruptos líderes.
Pronto, muy pronto, habremos de ver marchas de esta pandilla delictiva que acumula diversas carpetas de investigación.
