La alcaldesa de Acatlán de Osorio Lupe Bárcenas, es el ejemplo de quienes enloquecen cuando tienen cierto grado de poder y millonarios recursos públicos.
Tras haber protagonizado un escándalo con gran parte de los miembros del Cabildo de ese lugar, quienes la acusan de incurrir en irregularidades administrativas y otros delitos, ahora nuevamente se hunde porque descaradamente se casó con su secretario de Seguridad Pública Juan Alberto Domínguez, apenas 3 días después de que las autoridades estatales le ayudaran a controlar el incendio político que tenía encima.
Muy a su estilo: retadora, burlona y valemadrista, contrajo nupcias con su empleado, incurriendo primero en una falta administrativa grave que la tiene nuevamente al borde de una crisis política.
Con eso, Lupe confirma que no era mentira lo que decían de ella y el Marino, un joven que tuvo la mala suerte de enamorarse de la mujer equivocada.
No es casual que las mujeres con poder ahora se comporten de esa manera, pues han querido imitar lo que el hombre cometió durante años.
¿No hay nadie que le diga a Lupe Bárcena que podría pasar a ser mencionada como la primera alcaldesa de México en escalar escándalo tras escándalo?.
Entre sus pifias destaca también la demanda que hizo en contra del periodista Yair Licona, a quien mandó amenazar porque dice tener influencias.
Así de desbocada está Lupe, quien merece el premio a la ignorancia política.
