Nunca en la historia de Morena-Puebla, había llegado una mujer capaz, preparada, sensible y leal al proyecto político al que muchos (as) pretenden llegar sin grandes méritos.
No hablo de la gris dirigente estatal Olga Garci-Crespo, sino de la comunicadora Claudia Hernández Medina, cuya capacidad está probada con su trayectoria intachable que muchas y muchos ya quisieran.
Claudia es la nueva comunicadora de Morena en Puebla y es una mujer que rechaza la perversidad política y le apuesta al trabajo y las estrategias que habrá de proponer y desarrollar en el partido guinda.
Su llegada a ese lugar no es un premio de consolación, sino un reconocimiento a su trabajo y lealtad, palabra que muchos no conocen.
La relación con los medios de comunicación será uno de sus sellos, porque creció en ellos y sabe cómo tratarlos.
La lideresa Garci-Crespo tiene a un gran equipo, solo le falta hacer a un lado su soberbia y desprecio por el pueblo, dejar las comodidades que tanto le gustan y salir a las comunidades que tanto desprecia; no se le puede pedir más porque la engendró el Barbosismo.
