El presidente Andrés Manuel López Obrador envió uno de los más duros mensajes desde que llegó aquel 1 de diciembre del 2018 a vivir en el Palacio Nacional.
El cese fulminante de su garrote político encarnado en la figura de Santiago Nieto marcará un antes y un después en el gobierno lopezobradorista.
No le gustó al presidente que el encargado de investigar a los corruptos y delincuentes diversos, se casara en medio de una boda en donde el derroche y dispendio fueron lo menos.
Por eso ordenó su cese fulminante en medio de una verdadera tempestad causada por su boda con la consejera del INE Carla Humphrey, ligada al consejero presidente Lorenzo Córdoba, enemigo de la 4T y AMLO.
Y en su salida, el mismo Santiago Nieto deja a muchas viudas con las que ya se había amafiado como miembros del gabinete de la 4T, gobernadores, legisladores y hasta empresarios.
Santiago Nieto parecía tan poderoso e inamovible que abusó de su posición y con su conducta desafió al mismo presidente de México, quien manda el mensaje de que nadie está por encima de él.
El sucesor de Santiago Nieto, Pablo Gómez, tiene un perfil muy diferente al otrora poderoso ex funcionario y viene a poner orden en una dependencia que parecía estar por encima del mismo AMLO.
El primer mensaje similar que AMLO habría mandado fue cuando su ex vocero de toda la vida César Yáñez, se casó en la ciudad de Puebla en una boda en donde fue evidente el derroche y lujo.
En aquella ocasión se especuló que la boda la habría pagado el ex gobernador poblano Tony Gali y eso enfureció aún más al mismo López Obrador.
A pesar de eso, Santiago Nieto no entendió el mensaje y perdió un lugar de privilegio que es muy codiciado por la clase política.
