Aurelia Navarro Niño
El director de Gestión de Riesgos del Ayuntamiento de Puebla, Rubén Borau García, informó que la temporada más intensa de frentes fríos en la entidad se resentirá durante lo que resta del mes de diciembre y a lo largo de enero de 2026, por lo que llamó a la población a mantenerse alerta y a reforzar las medidas de prevención para evitar afectaciones a la salud.
El funcionario explicó que, aunque de manera general se ha registrado una disminución en el número de frentes fríos, al pasar de 52 a 47 sistemas previstos, las bajas temperaturas continuarán presentándose con mayor intensidad en las próximas semanas, principalmente durante las madrugadas y primeras horas del día, lo que incrementa el riesgo de enfermedades respiratorias.
Ante este escenario, Borau García emitió una serie de recomendaciones preventivas, entre las que destacó la importancia de abrigarse adecuadamente, evitar cambios bruscos de temperatura y, dentro de las posibilidades de cada persona, utilizar cubrebocas, especialmente en espacios cerrados o con alta concentración de personas, como una medida adicional para prevenir contagios de infecciones respiratorias.
Asimismo, subrayó que los grupos más vulnerables, como menores de edad y personas adultas mayores, deben contar con su esquema de vacunación completo, ya que esto representa una de las principales herramientas para reducir complicaciones de salud durante la temporada invernal. En este sentido, destacó la relevancia de la vacuna contra la Influenza, la cual ayuda a disminuir riesgos y hospitalizaciones asociadas a este padecimiento.
El director de Gestión de Riesgos reiteró que el Ayuntamiento de Puebla mantiene un monitoreo permanente de las condiciones climatológicas y exhortó a la ciudadanía a mantenerse informada a través de los canales oficiales, así como a acudir a los centros de salud ante cualquier síntoma de enfermedad respiratoria.
Finalmente, hizo un llamado a la corresponsabilidad social, señalando que la prevención y el cuidado de la salud durante esta temporada invernal es una tarea conjunta entre autoridades y ciudadanía, con el objetivo de reducir riesgos y proteger especialmente a los sectores más vulnerables de la población.

