Nadie le ha regalado nada al candidato de Morena a la gubernatura de Puebla, Luis Miguel Barbosa Huerta.
Tras el robo de la elección que le hicieron los Moreno Valle, Rafael y Martha Erika; Barbosa se dedicó a defender su triunfo con firmeza y la ley en la mano.
Muchos claudicaron porque asumieron sus cargos, pero Barbosa estaba convencido de haber ganado la elección y defendió su tema.
El tiempo le da una nueva oportunidad de convertirse en gobernador de Puebla tras haber sido electo como candidato por segunda ocasión.
Prácticamente está decidida la elección y por consiguiente será gobernador constitucional.
Sin los delincuentes electorales, Rafael y Martha Erika, la elección está prácticamente decidida a favor de Barbosa.
El PAN trae problemas internos y desgaste muy fuertes y el PRI carga la brutal corrupción peludos.
Barbosa tiene un largo camino recorrido en política y tiene un objetivo principal: realizar una campaña de reconciliación.
Y después un gobierno humano.
Por cierto: para conocer lo enferma de poder que estaba la delincuente electoral Martha Erika Alonso, basta recordar que había decidido fungir como Presidenta del DIF, Gobernadora y líder del PAN.
La alumna superaría al maestro.
