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Raúl Luis Martins Coggiola, un ex espía de la Secretaría de Inteligencia (SIDE) de Argentina, detenido en Cancún por explotación sexual en octubre de 2019, ha tramitado al menos 10 amparos en contra de su extradición a su país de nacimiento.
El argentino busca no ser extraditado, pues desde 2023, le espera un juicio federal en Argentina, donde está acusado de explotación sexual y lavado de dinero por presuntamente dirigir 10 prostíbulos, los cuales disfrazó como bares o cafeterías.
Tras su detención, se inició el procedimiento de extradición 20/2019, en el Juzgado de Distrito Especializado en el Sistema Penal Acusatorio del Centro de Justicia Penal Federal en la Ciudad de México, con sede en el Reclusorio Norte.
El argentino estuvo en prisión seis años hasta que un tribunal le otorgó la prisión domiciliaria, la cual cumple en una de sus propiedades de lujo, en Cancún. Sin embargo, el 16 de julio de 2026, se emitió un oficio de traslado al Reclusorio Norte para después trasladarlo a Argentina.
Martins Coggiola ha promovido poco más de 10 amparos en contra de su extradición o contra la “emisión del oficio FX/1570/DCSI/EE/S-E/EAOT/2026, de dieciséis de julio de dos mil veintiséis, por el que se ordena el traslado del quejoso de Cancún Quintana Roo hacia la Ciudad de México, para su posterior extradición a la República de Argentina”, de acuerdo con el amparo indirecto 826/2026, el cual ya fue desechado.
En otro de los amparos, solicitó que se declare imposible su traslado internacional a la República de Argentina por razones médicas y, en otros juzgados se encuentran amparos en contra de la omisión prolongada de atender, valorar y resolver la situación médica dentro del procedimiento de extradición.
Además, de los amparos, Raúl Luis Martins ha interpuesto más de cinco recursos de revisión en contra de los desechamientos o negativas para frenar su extradición a Argentina.
En 2006, el ex espía llegó a Cancún donde continuó con la operación para explotar sexualmente a mujeres. Durante su estancia en el sureste mexicano, Martins Coggiola disfrutó de una vida de lujos.
En 2012, año en el que la justicia argentina archivó la causa en su contra, Lorena Martins, su hija, llegó a México para denunciarlo ante la entonces Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), en donde entregó pruebas de la red que manejaba en México y Argentina.
Desde enero de 2011, Lorena Martins se había dedicado a investigar los vínculos que su padre tenía con políticos y la operación de los lugares donde explotaba a las jóvenes. La hija del argentino ha estado acompañada por la organización civil La Alameda, dedicada a la lucha contra el tráfico sexual de personas en Argentina y que también figura como denunciante en el proceso que se lleva en contra del ex espía en aquel país y en 2013, la organización logró que la causa fuera reabierta.
“La investigación no solo fue por la explotación sexual y trata de personas sino que también se aportó información a la causa sobre el lavado de dinero que la banda criminal de Martins realizó. Se descubrieron propiedades en diferentes localidades de la provincia de Buenos Aires, Mendoza y la Ciudad de Buenos Aires, empresas fantasmas que sirvieron como tapadera para la habilitación municipal de prostíbulos en toda la Ciudad de Buenos Aires y la creación de otras empresas más dedicadas a encubrir el dinero”, informó la asociación octubre de 2019, días después de que las autoridades mexicanas detuvieron a Raúl Luis Martins Coggiola, en Cancún.
