Gabriela García Guzmán
Curada por la doctora Adriana Alonso y el doctor Carlos Felipe Suárez, una nueva exposición propone una reflexión en torno al concepto de gusto, entendido no como una noción fija o individual, sino como una construcción social, histórica y emocional que se transforma con el tiempo y tiene profundas implicaciones culturales, políticas y sociales.
La muestra reúne más de cien piezas provenientes de seis colecciones poblanas, las cuales dialogan entre sí para evidenciar cómo las preferencias estéticas están influenciadas por contextos históricos, ideológicos y afectivos.
En el ámbito pictórico, se exhiben obras que abarcan del siglo XVII a los inicios del siglo XX, con un énfasis particular en 31 retratos del periodo independiente, que permiten observar los cambios en la representación, el estatus social y las aspiraciones simbólicas de su tiempo.
El apartado de artesanías incluye 15 maques michoacanos de los siglos XX y XXI, piezas que dan cuenta de la permanencia y resignificación de técnicas tradicionales dentro de distintos marcos culturales y de consumo.
Asimismo, destaca la participación de Arturo Córdova Durana, quien contribuye con la investigación de una colección procedente de la hacienda jesuita de San Miguel Atotoltepec, aportando un valioso contexto histórico y patrimonial a las obras presentadas.
La exposición también subraya el papel fundamental del coleccionista, no sólo como quien hereda o adquiere piezas, sino como un actor clave en su conservación, estudio e inversión para la preservación del patrimonio artístico, reforzando así la responsabilidad cultural que implica el coleccionismo.
Con este planteamiento, la muestra se consolida como un espacio de análisis y diálogo sobre la manera en que el gusto se forma, se transmite y se transforma a lo largo del tiempo.

