Hoy les puedo asegurar que Lupe Cuautle, la mediocre alcaldesa de San Andrés Cholula, es una candidata a prisión por todos los delitos que permite durante el degenere que se vive en su gobierno.
Por eso con unos tragos encima se le soltó la lengua y comenzó a despotricar en contra de quien la ha ayudado y respetado políticamente: el gobernador Alejandro Armenta.
Lupe sabe que tiene encima al crimen organizado que opera a través del narcomenudeo en los antros de su demarcación, y nada hace por resolver el problema. Les permite orgías de sangre y miedo que se apoderan de las calles de San Andrés Cholula.
Lupe ha sido complaciente con el cobro de piso, la venta de alcohol adulterado, el robo de autopartes y la extorsión desde su gobierno hacia contratistas y negocios que cierran tarde y no están reglamentados.
No le importa el daño social que heredará, pues para ella y su corrupto esposo los gobiernos son un botín. Al fin panistas, al fin de doble moral.
Lupe abrió fuego mucho, muchísimo antes de tiempo y ya tomaron nota por las oficinas del CIS.
Su pecado es que se le calienta la boca cuando se reúne con sus falsos aliados, pues muchos de ellos cobran en la nómina del gobierno del estado.
Lupe no conoce la ley, por eso permite y disfruta el degenere que se vive en san Andrés Cholula, lugar del que se cree dueña junto con su esposo.
Por cierto: que no se le olvide que hoy gobierna Armenta y no el tibio de Céspedes, a quien no le importó la elección porque sabía que Armenta ganaría.
Al tiempo.