La renuncia del represor disfrazado de subsecretario de Gobernación Ardelio Vargas, convulsionó aún más al gobierno de Miguel Barbosa.
Es parte del ocaso del Barbosismo, cuya caída inició con la derrota de Gabriel Biestro.
Desde muy temprana hora del miércoles, se supo de la renuncia del último personaje de peso completo, con experiencia y que más de uno le temía.
Vargas Fosado no aguantó más el carácter del gobernador Miguel Barbosa y decidió rescatar la poca dignidad que le queda.
Cayó el último funcionario influyente que no le llevaba chismes al gobernador.
Cayó el represor del Barbosismo. El también represor del morenovallismo que fue presumido y reconocido por Miguel Barbosa.
Su salida es tan inesperada que no hay quien lo sustituya.
Miguel Barbosa enfrenta vacíos de poder en diversas dependencias y más de una secretaria quiere renunciarle para evitar sufrir consecuencias legales .
A Barbosa le dolió la renuncia del represor y le duele que nadie quiera trabajar a su lado, porque olfatean el peligro de trabajar junto a él.
