Contraparte/Staff
La periodista Lydia Cacho y el exgobernador de Puebla, Mario Marín Torres, se enfrentaron en un careo durante la audiencia final del proceso penal que se sigue contra el exmandatario por el delito de tortura, relacionado con los hechos ocurridos en diciembre de 2005, hace 21 años.
Durante la diligencia, realizada de manera virtual, Cacho solicitó que se imponga la pena máxima al exgobernador, además de exigir una reparación integral del daño y una disculpa pública por las agresiones que denunció haber sufrido.
Por su parte, Mario Marín rechazó haber ordenado la detención y tortura de la comunicadora.
Durante su intervención, sostuvo que no existen pruebas materiales que acrediten su responsabilidad en los hechos y argumentó que las llamadas telefónicas que sostuvo con el empresario Kamel Nacif, en las que surgió la expresión “góber precioso”, no estaban relacionadas con Lydia Cacho.
El exmandatario también defendió que su participación se limitó a realizar llamadas para conocer el traslado de la periodista hacia Puebla, mientras su defensa solicitó que se valoren los elementos presentados en el expediente y se respete la presunción de inocencia.
La audiencia se realizó ante la jueza María José Pech Sáenz, titular del Juzgado Cuarto de Distrito en Cancún, Quintana Roo, y correspondió a la etapa de alegatos finales, previa a la resolución del proceso penal.
Al concluir la diligencia, la juzgadora informó que analizará los argumentos de ambas partes y las constancias de la causa penal, integrada por 66 tomos, antes de emitir una resolución definitiva. El plazo previsto para dar a conocer el fallo es de hasta 60 días.
El caso se remonta a diciembre de 2005, cuando Lydia Cacho fue detenida en Cancún y trasladada a Puebla, luego de publicar el libro Los Demonios del Edén, en el que documentó una presunta red de explotación sexual infantil. La periodista denunció que durante el traslado fue víctima de amenazas, agresiones y tortura.
