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La Policía Nacional Civil (PNC) de Guatemala identificó a 10 células de las pandillas Mara Salvatrucha y Barrio 18 que operan en la frontera con México, donde trabajan para los cárteles en la disputa de territorio y distribución de droga hacia Estados Unidos.
Tanto la Mara Salvatrucha como Barrio 18 fueron designados como organizaciones terroristas extranjeras por el gobierno de Donald Trump. Además, Barrio 18 es señalada por el gobierno del presidente Bernardo Arévalo como responsable de los motines en diversas prisiones y de asesinar a 10 elementos de la PNC la semana pasada.
De acuerdo con información de PNC, a la que El Sol de México tuvo acceso, de la Mara Salvatrucha (MS-13), su célula Locos Salvatruchas, las células de Barrio 18: Solo Raperos, Crazy Rich, Solo para Locos, Lo Carnales, los Crazy Gangsters, Crazy Chapín y Little Psycho Criminal, colaboran con el Cártel de Sinaloa y el Jalisco Nueva Generación (CNGJ) traficando droga y migrantes hacia Estados Unidos.
Según las autoridades guatemaltecas, estas células han pasado a ocupar un papel subordinado dentro la estructura criminal de los grandes cárteles mexicanos en delitos como narcomenudeo, tráfico de migrantes y extorsión.
De acuerdo con Belteton Helver Saia, quien fue jefe de la subdirección general de análisis e información antinarcóticos de la PNC, durante el gobierno del presidente Alejandro Giammatei, la Mara Salvatrucha ha mantenido en distintos momentos alianzas con organizaciones como Los Zetas y los cárteles del Golfo, el CJNG y el de Sinaloa dentro de Guatemala y en estados mexicanos de la frontera como Chiapas.
“Por décadas ejercieron un poder callejero superior al de la policía mediante el miedo, pero ahora opera como red de venta local de drogas, además como fuerza en la disputa de territorio y el contrabando de sustancias ilícitas hacia Estados Unidos, dentro y fuera de Guatemala”, explicó en entrevista con El Sol de México.
“Por su parte, la Barrio 18, considerada una de las maras más numerosas del hemisferio occidental, equiparable en muchos aspectos a su rival más conocido, la Mara Salvatrucha, ha incursionado incluso en el cultivo de amapola y la instalación y control de laboratorios clandestinos para la fabricación de metanfetaminas, siempre supervisados por los cárteles mexicanos”, agregó el exfuncionario.
Según Saia, estas pandillas están copiando las tácticas de los cárteles mexicanos, tales como la fabricación casera para atacar a sus contrarios.
“Aunque la Barrio 18 tiene células en operación desde Centroamérica hasta Canadá, su presencia en El Salvador se ha debilitado como resultado de la agresiva campaña emprendida por el gobierno de Nayib Bukele desde marzo del año 2022. En Guatemala intenta un reacomodo después del traslado de sus principales líderes a las prisiones más seguras del país”, dijo.
La semana pasada se registraron una serie de motines en cárceles guatemaltecas, los cuales fueron atribuidos al líder de Barrio 18, Aldo Dupie Ochoa Mejía, alias Lobo, quien presuntamente pedía mejores condiciones en su celda de la cárcel Renovación I, ubicada al sur de Guatemala.
En los motines fueron asesinados 10 policías, además de que 45 trabajadores del sistema penitenciario fueron secuestrados por varias horas.
“Este gobierno no va a pactar con ningún grupo terrorista. No voy a ceder a esos chantajes y no voy a regresar privilegios con el objeto de que depongan sus acciones”, dijo en conferencia de prensa el 18 de enero Marco Antonio Villeda, ministro de Gobernación de Guatemala.
El gobierno de Guatemala declaró estado de sitio por 30 días, primero para recuperar el control de las cárceles, y después para capturar a los integrantes de la pandilla.
De acuerdo con la información de la PNC la alianza entre los narcos mexicanos y las pandillas locales se extiende por toda la frontera común y en ambos lados de la misma.
Datos del Instituto Nacional de Migración (INM) señalan que durante 2024, última cifra disponible, un total de 46 pandilleros, provenientes de Guatemala, Honduras y El Salvador, fueron detenidos al intentar ingresar a territorio mexicano por la frontera de Chiapas.
La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP por sus siglas en inglés), dependencia del gobierno de Estados Unidos encargada de la seguridad de las fronteras, registró, el mismo año, la captura de 19 maras en su frontera con México. Los pandilleros, de acuerdo con CPB, ingresan a México por la frontera sur como migrantes indocumentados y recorren la República sin ser identificados.
En el camino buscan contactos y negocios con los cárteles de la droga. Algunos de ellos, además, son reclutados por los grupos del crimen organizado para el tráfico de migrantes.

