Aurelia Navarro Niño
Armando Blanco Osorio, presidente de la asociación Causa Común por Puebla, y Manuel Carmona Sosa, representante de Poblanos Unidos, plantearon impulsar la llamada “Ley anti Salvatori”, para impedir que personajes como Grace Palomares y Nay Salvatori ocupen un cargo de elección popular.
Buscan que los partidos políticos dejen de postular como candidatos a diputados federales, locales, alcaldes o senadores a perfiles que son actores, actrices, influencer, porque hasta ahora solo han demostrado, como en el caso de Salvatori y Palomares que “hacen propuestas basadas en la estupidez (sic)”.
Ejemplo de esto, otros representantes han dicho que “hay que mandar café a marte, para que este huela a café, eso es una estupidez, el problema es que unos cuantos inciden en la vida de más de 6 millones de poblanos, tenemos que quitarnos las ocurrencias de diputados que no están preparados”, expuso.
El planteamiento parte de una premisa política clara: no basta con ganar una elección para estar preparado para gobernar o legislar.
Desde esta perspectiva, los promotores de la propuesta consideran necesario revisar la experiencia y las capacidades de quienes pretenden asumir responsabilidades dentro de la administración pública o el Poder Legislativo.
La discusión también coloca presión sobre los partidos políticos, al plantear que sean más rigurosos al momento de seleccionar a sus candidatos y evitar que la popularidad, las alianzas o los intereses electorales pesen más que la preparación y la experiencia.
La Constitución dice que para ser diputado solo hay que saber leer y escribir, pero el planteamiento es que tengan estudios universitarios, de preferencia Derecho para poder legislar y comportarse a la altura, no como las diputadas poblanas que arremeten contra varones mayores a los 45 años, diciendo que "huelen a baúl", porque ya se están "pudriendo".
