Aurelia Navarro Niño
La conducta de las diputadas Grace Palomares y Nay Salvatori le dio oportunidad al PAN para intensificar las descalificaciones contra el partido Morena rumbo a los comicios del 2027, colgándose de las expresiones personales que ambas congresistas hicieron en contra de los adultos mayores a los 45 años.
La oposición aprovechó la controversia para politizar el tema de las dos morenistas, generalizando el actuar de las dos diputadas como de otros representantes de Tabasco y la Cámara de Diputados de Morena, donde también a decir de la secretaria general del albiazul, Genoveva Huerta Villegas, se han hecho comentarios similares a las expresiones de Palomares y Salvatori, tales como:
“Ellos no tenían por qué reclamar porque ya van de salida”, y “un viejito sacado de la tumba”, la primera expresión hecha por la alcaldesa de Huimanguillo, Tabasco, Marilú Velázquez Jiménez, y la segunda contra Augusto Gómez Villanueva.
La postura crítica que hace Huerta Villegas hacia las diputadas locales, no deja a tras el daño que perfiles panistas como el ex alcalde Eduardo Rivera Pérez ha ocasionado, si no a los adultos mayores, si con un probable daño patrimonial por más de 261 millones de pesos.
