Aurelia Navarro Niño
La dirigente estatal de Morena, Olga Lucía Romero Garci-Crespo, aseguró que la visita de la líder nacional del partido, Ariadna Montiel, fue para cerrar filas, no para recibir un “jalón de orejas” a los trabajos que el partido local esta haciendo rumbo a los comicios del 2027.
E que el encuentro con la dirigencia nacional sirvió para plantear la estructura con la que se desarrollarán las acciones del partido en los próximos meses, descartando que durante la reunión se hayan realizado llamados de atención a los liderazgos locales.
"No hubo jalones de orejas", afirmó, al señalar que el mensaje central fue un exhorto a reforzar el trabajo que históricamente ha caracterizado a Morena: mantenerse en territorio, cercanos a la ciudadanía y recorrer las colonias mediante el trabajo "casa por casa" y "puerta por puerta".
Romero Garci-Crespo destacó que en Puebla existe un amplio respaldo al proyecto de la Cuarta Transformación, por lo que llamó a continuar fortaleciendo el movimiento en apoyo tanto de la presidenta de México como del gobernador del estado.
Enfatizó la importancia de mantener la unidad interna del partido y cerrar filas en torno a una sola línea política, trabajando exclusivamente bajo los principios y objetivos de la Cuarta Transformación.
Consideró como una excelente noticia la incorporación de nuevos perfiles al movimiento, entre ellos Uriel Figueroa como coordinador regional de la Cuarta Circunscripción del Comité Ejecutivo Nacional (CEN).
De esta figura, destacó su trayectoria de trabajo en territorio, su cercanía con la militancia y su identificación con la ideología de Morena, lo que, dijo, permitirá fortalecer las tareas del partido en esta nueva etapa.
