Aurelia Navarro Niño
El camaleónico senador de Movimiento Ciudadano, Néstor Camarillo Medina, Body aventaja para dejar atrás a la verdadera militancia naranja, y se vende a su partido Movimiento Ciudadano (MC) como la opción más viable para quedarse con la candidatura a la alcaldía de Puebla capital en los comicios del 2027.
Sin embargo la promesa de ser un buen perfil, se puede llegar a tambalear, si la fuerza naranja revisa el historial de derrotas y fracasos que generó Camarillo Medina cuando fue dirigente estatal del PRI.
Camarillo Medina provocó que en la LXI Legislatura del Congreso de Puebla 2021-2024, 6 diputados abandonaran la bancada del PRI, por desacuerdos con su dirigencia.
Algunas de estas bajas prefirieron declararse como diputados independientes o integrarse a otros proyectos políticos, entre ellos: Jorge Estefan Chidiac, Enrique Rivera Reyes, Laura Ivonne Zapata Martínez, Adolfo Alatriste Cantú, Silvia Tanús Osorio, y Norma Sirley Reyes Cabrera.
Este lunes, Néstor Camarillo adelantó que esperara los 90 días antes de la elección para saber si se separara de su cargo como senador, o si MC le da otra encomienda o le permite competir por la alcaldía de Puebla capital.
Con este destape, el ex priista toma ventaja sobre el resto de los militantes que desde hace años se mantienen impulsando a MC, para quedarse con la candidatura principal, como es Puebla capital, para los comicios del 2027, y cerrando las puertas de forma anticipada a otros aspirantes.
Néstor Camarillo Medina traicionó formalmente al PRI el 25 de agosto de 2025, con su renuncia a la militancia priista y a la dirigencia estatal, cargo que ocupó durante alrededor de cinco años.
