Aurelia Navarro Niño
Exhibieron al alcalde de Chignahuapan, Juan Rivera Trejo, por haber hecho una obra de revestimiento, que favoreció directamente el acceso a una propiedad privada vinculada con una figura política de relevancia en la región, donde se llevó a cabo la fastuosa fiesta de su hija.
Hace algunos días, el edil informó públicamente sobre los trabajos de mejoramiento de un tramo de aproximadamente cuatro kilómetros, que conecta el Libramiento con la Hacienda de Atlamaxac, obra que, según explicó en su momento, tenía como objetivo mejorar la movilidad y las condiciones de tránsito en la zona.
Sin embargo, la polémica surgió este fin de semana luego de que en redes sociales circularan imágenes y comentarios sobre una llamativa fiesta familiar realizada precisamente en las inmediaciones de la Hacienda de Atlamaxac, situación que desató cuestionamientos entre ciudadanos sobre el destino y la prioridad de los recursos públicos utilizados para dicha obra.
Además, se evidenció que la propiedad señalada pertenece a Lorenzo Rivera Nava, lo que incrementó las críticas y sospechas de presunto beneficio particular derivado de los trabajos efectuados por el gobierno municipal.
Usuarios y actores políticos locales cuestionaron si el revestimiento del camino respondió realmente a una necesidad colectiva o si las mejoras realizadas terminaron favoreciendo directamente el acceso a una propiedad privada vinculada con una figura política de relevancia en la región.
Hasta el momento, el Ayuntamiento de Chignahuapan no ha emitido una postura adicional sobre las acusaciones o señalamientos surgidos tras la difusión de las imágenes del evento familiar.
La situación ha generado debate entre habitantes del municipio, quienes exigen mayor transparencia sobre los criterios utilizados para ejecutar obras públicas y la selección de las zonas beneficiadas con recursos municipales.
