Gabriela García Guzmán
En medio de los señalamientos por un millonario daño patrimonial cercano a los 89 millones de pesos detectado por la Auditoría Superior del Estado (ASE), el exsecretario de Educación Pública y exalcalde de Izúcar de Matamoros, Melitón Lozano Pérez, difundió un comunicado personal en el que rechaza las acusaciones y asegura ser víctima de ataques mediáticos.
Sin embargo, las críticas en su contra no solo persisten, sino que se han endurecido luego de que diversos actores recordaran que las observaciones señaladas provienen de informes oficiales de la ASE y no de versiones extraoficiales o rumores políticos.
De acuerdo con las publicaciones difundidas en redes sociales, Melitón Lozano intenta desacreditar las investigaciones argumentando que la información es falsa, aunque los datos sobre el desfalco corresponden a documentos del órgano fiscalizador dependiente del Congreso del Estado.
Los cuestionamientos también revivieron viejas acusaciones sobre su paso por la presidencia municipal de Izúcar de Matamoros y posteriormente por la Secretaría de Educación Pública estatal, donde fue señalado por irregularidades administrativas, favoritismo en la entrega de plazas, con proveedores y desvío de recursos.
En las críticas difundidas se acusa que durante su gestión en la SEP, otorgó plazas a familiares y allegados sin cumplir perfiles académicos, además de tolerar la presencia de “aviadores” en la nómina educativa.
También se recordó que tras su salida de la dependencia estatal, surgieron versiones sobre presuntos faltantes millonarios relacionados con recursos destinados al magisterio.
Los detractores del exfuncionario aseguran que su estrategia ha sido victimizarse públicamente y refugiarse en redes sociales personales, donde únicamente recibe respaldo de simpatizantes, familiares y personas cercanas beneficiadas políticamente durante sus administraciones.
Asimismo, señalan que el exfuncionario evita abrir el debate público sobre las observaciones financieras y, en cambio, centra su discurso en desacreditar a los medios de comunicación que retomaron los datos oficiales de la ASE.
El caso vuelve a colocar a Melitón Lozano en el centro de la polémica política en Puebla, mientras crecen las exigencias para que las autoridades esclarezcan el presunto daño patrimonial y determinen si existen responsabilidades administrativas o penales derivadas de las observaciones realizadas por la Auditoría Superior del Estado.
