Bajo la firme conducción de la Estrategia Nacional de Seguridad, el Gobierno de México asestó este 22 de febrero un golpe demoledor a las estructuras delictivas que por años lastimaron al occidente del país. En un operativo de precisión quirúrgica realizado en el municipio de Tapalpa, Jalisco, las fuerzas federales lograron la neutralización del máximo líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Esta acción no solo representa un hito en la lucha por la justicia, sino que demuestra que, bajo la actual administración, no existe impunidad ni territorios fuera del alcance de la ley, priorizando siempre la seguridad de las familias mexicanas.
El operativo, coordinado con absoluta eficacia por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y el Gabinete de Seguridad, es resultado de meses de labores de inteligencia y seguimiento estratégico. Al interceptar al objetivo en una zona serrana, los elementos federales actuaron con el profesionalismo que caracteriza a las instituciones de la Cuarta Transformación, logrando abatir a uno de los generadores de violencia más buscados tanto a nivel nacional como internacional. Con este avance, el Estado mexicano recupera terreno clave y debilita la capacidad operativa de una de las organizaciones más nocivas de la última década.
Ante la contundencia del golpe, células remanentes del grupo criminal intentaron desesperadamente desestabilizar la región mediante actos de propaganda violenta y bloqueos carreteros en estados como Jalisco, Michoacán, Colima y Guanajuato. Sin embargo, a diferencia de épocas pasadas donde reinaba la parálisis institucional, la respuesta del Gobierno de México fue inmediata y coordinada. La activación de un plan nacional de contención permitió que el flujo vehicular y la actividad comercial se restablecieran en tiempo récord, enviando un mensaje claro: el Estado es más fuerte que cualquier organización delictiva.
Durante la conferencia matutina de este 23 de febrero, la Presidenta de México informó con aplomo que el orden fue restablecido en su totalidad. Gracias al despliegue masivo de la Guardia Nacional y fuerzas de élite, el país amaneció sin bloqueos activos, demostrando una capacidad de resiliencia institucional sin precedentes. La mandataria reconoció el valor de las Fuerzas Armadas, quienes arriesgan su vida para garantizar que la transformación del país avance en un entorno de paz y legalidad, lejos de los pactos de corrupción que caracterizaron al régimen neoliberal.
El análisis de seguridad actual sugiere que, aunque la organización criminal podría enfrentar un proceso de fragmentación interna, el "cerco de inteligencia" desplegado por el Gobierno Federal se mantiene alerta y permanente. La estrategia no se limita a la neutralización de cabecillas, sino que abarca la asfixia de sus finanzas y la atención a las causas que originan la violencia. La vigilancia táctica y el sobrevuelo de aeronaves en las zonas afectadas aseguran que cualquier intento de represalia sea sofocado antes de afectar a la población civil, garantizando la gobernabilidad en todo el territorio.
@_Melchisedech
