El tiempo se pasa muy rápido y el PAN es el instituto político más urgido de llegar al proceso electoral del 2024.
Y es que reúne a excelentes perfiles que podrían ganar la alcaldía sin ningún problema.
El presidente municipal Eduardo Rivera, tiene boleto para la candidatura a la gubernatura o la reelección de la alcaldía.
Pero sus aliados y amigos más cercanos, piensan que para no correr ningún riesgo, podría asegurar la candidatura a la primera fórmula de la Senaduría, la cual le daría proyección para seis años y así poder recorrer el interior del estado.
El PAN tiene a varios perfiles para la alcaldía de Puebla, pero destacan dos personajes: Mario Riestra y Jorge Aguilar Chedraui.
Pero para la gubernatura solo tiene al actual edil poblano, sobre todo si consideran que Alejandro Armenta estará en la boleta electoral y es el poblano con 32 años de trabajo político ininterrumpido.
En el PAN las mujeres se empoderaron durante el morenovallismo, pero hoy muy pocas pueden presumir ser consideradas formalmente para la gubernatura y alcaldía. No habrá dedazo como en el pasado reciente.
Fueron empoderadas pero para ser obedientes y sumisas al proyecto de la ex gobernadora Martha Érika Alonso y no para destacar o crecer políticamente, repitiendo la misma ecuación que en su momento hizo el brillante ex gobernador Rafael Moreno Valle, cuyo sexenio será muy difícil superar en materia de infraestructura y obra pública.
De no ser por Mónica de la Vechia, Lupita Leal e incluso Genoveva Huerta, las mujeres panistas estarían en crisis porque no han querido crecer políticamente y se conforman con candidaturas a diputaciones y alcaldías menores.
Los tiempos de Ana Tere Aranda ya agonizan, aunque hay que reconocer la experiencia y trayectoria de la Doña.
