OAXACA, Oaxaca (La Silla Rota)- La administración estatal de Gabino Cué Monteagudo dejó en el olvido a más de 60 mil defraudados de cajas de ahorro en la entidad, la mayoría personas y familias de escasos recursos de comunidades lejanas que creyeron en la promesa de que se les resarciría, en algo, la pérdida de los ahorros de toda su vida y su único patrimonio familiar.
La promesa del Gobierno del Estado, cuando miles de víctimas de fraude se acercaron en busca de apoyo fue gestionar 268 mil 857 millones 898.56 pesos para el pago de las pérdidas, de los cuales sólo en seis años logró bajar de la Federación a través del Fideicomiso Pago (FIPAGO) 534 millones de pesos.
Del monto concretado se vieron beneficiados 26 mil personas, pero hay otras 60 mil víctimas de fraude de 130 cajas de ahorro que ya no lograron entrar a este beneficio y se quedaron en la desesperación e incertidumbre.
“Los defraudados por cajas de ahorro pasaron a ser los abandonados de esta administración”, sostuvo Mario Enrique Herrera Carrasco, representante del Frente Único derecho Ahorradores Defraudados de Oaxaca (Fuado).
Detalló que el gobierno del estado se “colgó” la medalla de los 534 millones de pesos que pagaron en Oaxaca por el FIPAGO en beneficio de 26 mil personas.
“Ni Gabino Cué ni el Gobierno de Oaxaca pusieron un solo peso para resarcir los daños, el 100% de los recursos fueron federales y se dieron por gestiones de funcionarios que ya no están; hoy a la Secretaría de Desarrollo Social y Humano se le acabó el encanto y trato digno para los defraudados”.
Mario Herrera mencionó que si el gobierno de Gabino Cue hubiera querido arreglar el problema, tendrían que haber pagado dos mil millones de pesos que representaba el resarcimienro del daño para esas 26 mil personas que ya cobraron su cheque con el mínimo de los recursos que les fueron robados.
Sostuvo que debe de haber una auditoría por la omisión en la que incurrió la actual administración y fincar las responsabilidades penales por haber abandonado a tanta gente.
Al nuevo gobierno, el presidente del FUADO pidió corregir las fallas que se tienen en el sector popular y en los empresarios cooperativistas que siguen abusando de la gente más necesitada, principalmente de la que no saben leer ni escribir.
Advirtió que no van a permitir la apertura de ni una sociedad cooperativa mas que se haga pasar por caja de empeño, de ahorro o una figura similar para cobrar a la gente y robarle su patrimonio económico.

