Se llama Rosario Orozco Caballero y es diputada de Tehuacán por Morena, cargo que ostenta para evadir la acción de la justicia tras el fallido sexenio de su esposo, el sociópata Miguel Barbosa.
Disfrutaba todo lo que su Calígula poblano hacía para dañar a la sociedad. Ella lo aconsejaba para que el ciego se pervirtiera más.
Es tan gris en su desempeño que en el Congreso de la Unión solo la conocen por la diputada del chal o la diputada cambia pañales.
Quiere repetir en el cargo a pesar de no haber hecho alguna gestión en beneficio de la sociedad.
Fue presidenta del DIF, institución noble a la que solo acudió en 3 ocasiones porque desprecia a los grupos más vulnerables y no los quería atender.
Su loco esposo era su prioridad, no los poblanos, y también la fortuna que amasaron con factureras y comisiones de obra que les entregaba Javier PP, su verdadero lavador de $$$$.
Asegura tener méritos para repetir como diputada o por lo menos ser candidata a la alcaldía de Tehuacán a pesar de que la repugnan.
Ella y su esposo le hicieron mucho daño a cientos de familias que fueron perseguidas por las locuras, sí, locuras del sociópata.
Y si no me cree, que le pregunten a Erik Cotoñeto, a quien encarceló por un chisme, o al ex titular de Transporte Guillermo Aréchiga, a quien también encarceló, al igual que al ex auditor Francisco Romero.
Tras la muerte de su perverso esposo, conoció lo que es vivir alejada del poder. Su calvario comenzó cuando corrieron del gobierno a todos sus colaboradores delictivos que saquearon a Puebla hasta el hartazgo.
En el desfile del 5 de Mayo, me tocó viajar en la misma camioneta que nos trasladó de Finanzas a la zona de los fuertes, en donde se llevaron los actos conmemorativos por la batalla del 5 de Mayo.
Ese día constaté que la maldad y perversión tienen fecha de caducidad porque vi a una señora con grandes dificultades para subir y bajar de la vagoneta, pero lo peor es que nadie le quería tender la mano para ayudarla. Menos le dirigieron la palabra y un servidor aunque me saludó de frente hice mutis.
Ella es Rosario Orozco viuda de Barbosa, la que dice estar amarrada para saltar a otro lugar.
¿Dormirá tranquila después de tanta maldad que hizo?.
Todos, absolutamente todos los aspirantes a la gubernatura de Puebla que levantaron la mano para participar en la sucesión de Miguel Barbosa, son parte de la fallida historia que se construyó a base de maldad y perversión.
Los ex secretarios de Salud, Miguel Martínez; de Educación, Melitón Lozano; de Transporte, Guillermo Aréchiga y de Gobernación, Fernando Manzanilla, son los desechos de un oscuro periodo de gobierno que llegó a perturbar la paz de cientos de familias.
En ese entonces, habían recibido la orden para alzar la mano y si no lo hacían terminaban en la cárcel por las locuras del sociópata ex mandatario que estaba al pendiente de todo lo que le leían o contaban su perversa esposa.