Contraparte/Staff
El desfile conmemorativo del 16 de septiembre en San Pedro Cholula se convirtió en un claro mensaje de reclamo hacia la presidenta municipal Tonantzin Fernández Díaz, quien fue recibida con abucheos y gritos de exigencia por parte de los cholultecas que se sienten abandonados por la actual administración.
Mientras la alcaldesa recorría las calles, inconformes se intentaron acercar a ella para reprocharle el mal trabajo realizado en el municipio, sin tener éxito, por lo que a coro le gritaban, “¡Ponte a trabajar!”, y “¡Ya trabaja!”.
El hecho evidenció el creciente descontento social contra la gestión municipal, a un año de haber asumido el cargo. Los reclamos populares coinciden con las constantes críticas hacia su administración, señalada de falta de resultados y ausencia de acciones concretas que beneficien al Pueblo Mágico.
Para los cholultecas, la alcaldesa ha quedado a deber: no hay avances palpables en servicios públicos, infraestructura ni seguridad. El malestar fue tan evidente que el desfile patrio, que debería ser un acto de unidad y celebración, terminó siendo escenario del rechazo ciudadano al mal gobierno municipal.
Y para colmo de males, en ese municipio se vivió una verdadera orgía social, en donde reinó el alcohol, la droga y delincuencia solapada por el gobierno de Toña Fernández.

