El Universal Online
Reino Unido reafirmó este viernes que las Islas Malvinas "son británicas", después de que el presidente Javier Milei afirmara que hay "vientos de cambio" favorables a la reivindicación territorial argentina, a raíz de unas declaraciones de Donald Trump.
Reino Unido y Argentina libraron en 1982 una guerra de diez semanas por el archipiélago del Atlántico Sur, un territorio británico de ultramar a 600 kilómetros de la costa argentina.
Los argentinos se refieren a las islas como Malvinas y los británicos las llaman Falkland.
El jefe de la diplomacia británica, Ed Miliband, afirmó este viernes en X que "las islas son británicas y seguirán siéndolo, porque es la voluntad abrumadora de sus habitantes".
La postura del Reino Unido respecto a las islas Malvinas "es inquebrantable", reforzó.
En la misma plataforma, el ministro británico de Defensa, Wes Streeting, apuntó que las islas "son británicas porque sus habitantes eligen ser británicos".
El destino de las islas volvió a los titulares esta semana después que Trump amenazó con intervenir en la disputa.
Simultáneamente, la revelación de un proyecto petrolero británico-israelí cerca del archipiélago generó viva indignación en Argentina.
"En el mundo corren vientos de cambio favorables a nuestro reclamo", afirmó Milei en cadena nacional, después que el presidente Trump dijera esta semana que no descarta "revisar" la tradicional posición de neutralidad de Washington sobre el histórico diferendo por las islas.
"Esta amenaza no es inocua", prosiguió el mandatario sudamericano. Su alocución se dio en el marco del reclamo de Argentina contra el proyecto petrolero Sea Lion, impulsado por la compañía británica Rockhopper y la israelí Navitas en aguas a 220 kilómetros al norte de las Islas.
Milei dijo que va a "endurecer las sanciones y penas contra las compañías vinculadas a operaciones no autorizadas" y anunció la creación de una base naval en la provincia patagónica de Tierra del Fuego (sur).
A causa del cruc de declaraciones, las acciones de Rockhopper cayeron un 7% en la bolsa de Londre, aunque seguidamente logró moderar su pérdidas.
En su discurso, Milei agregó que los isleños, como constituyen "una población implantada en un territorio usurpado, no tienen un derecho legítimo a la autodeterminación".
"Si hay un conflicto, Trump se mete"
La disputa por la soberanía de las islas es reconocida oficialmente por una resolución de la ONU de 1965, que insta a ambas naciones a resolverla por la vía diplomática y a no adoptar decisiones unilaterales.
Hasta ahora, Estados Unidos, como la mayoría de países occidentales, reconoce que el Reino Unido administra de facto ese archipiélago, pero no se pronuncia estrictamente sobre su soberanía, reclamada por Argentina.
El jueves, en una entrevista con la cadena británica GB News, Trump volvió a criticar la falta de apoyo militar de Londres en su guerra contra Irán y se negó a confirmar si respaldaría al Reino Unido en caso de un nuevo conflicto con Argentina.
"La cuestión Malvinas le sirve a Trump para presionar al Reino Unido, para que cumpla con sus demandas en relación con el financiamiento de la OTAN, con la colaboración en la guerra en Irán", dijo el jueves a la AFP Tomás Mugica, politólogo y director del Centro de Estudios Internacionales de la Universidad Católica Argentina.
"Muchas veces las posiciones retóricas de Trump, que son muy fuertes, no se corresponden con las iniciativas diplomáticas y militares que le siguen", agregó.
"Si hay un conflicto, Trump se mete", afirmó por su parte Juan Battaleme, politólogo y exsecretario de Asuntos Internacionales para la Defensa del gobierno de Milei hasta diciembre de 2025.
Causa nacional
Argentina y el Reino Unido se disputan la soberanía del archipiélago austral por el que libraron una guerra en 1982. Esta se saldó con la rendición del gobierno dictatorial argentino tras 74 días de conflicto en los que murieron 649 argentinos y 255 británicos.
Más de cuatro décadas después, el tema es de alta sensibilidad para los argentinos, e incluso irrumpió durante el Mundial 2026, cuando jugadores de la selección albiceleste desplegaron una pancarta con la frase "Las Malvinas son argentinas" tras vencer 2-1 a Inglaterra en semifinales.