Euronews (Español)
Donald Trump formalizó el nacimiento de la Junta de Paz, enviando cartas de invitación a 60 líderes mundiales para perfilar el futuro de Gaza. Entre los destinatarios figuran jefes de Estado como el egipcio Al Sisi, el argentino Milei y el primer ministro canadiense Carney, además de una propuesta extendida a Italia.
La ambición estadounidense es convertir este organismo en una realidad capaz de sustituir a la ONU, interviniendo no sólo en Oriente Próximo sino también en escenarios críticos como Ucrania y Venezuela. Javier Milei ya ha expresado públicamente su entusiasta apoyo, calificando la adhesión como un gran honor para su nación y publicando la carta enviada por Trump sobre la X.
Cuál es el plan de Trump para el Consejo de Paz
La estructura del proyecto descansa sobre tres pilares básicos: la Junta de Paz encabezada por Trump, un comité ejecutivo asesor y un grupo de tecnócratas palestinos para la gestión interna. Italia, a través de las palabras de la presidenta Giorgia Meloni desde Seúl, confirmó su voluntad de desempeñar un papel de liderazgo en esta nueva estructura diplomática.
Jordania también ha recibido una invitación para el Rey Abdullah II, confirmando que los documentos están siendo legalmente revisados. Este heterogéneo organismo pretende reunir a distintas naciones bajo el liderazgo de Estados Unidos para construir una estabilidad que sea finalmente duradera.
Tensión con Israel por la participación de "países hostiles
Sin embargo, la iniciativa provocó la reacción inmediata de Israel, descontento por la falta de consulta previa sobre la composición de los comités. Benjamin Netanyahu expresó su firme oposición, objetando en particular la presencia de figuras vinculadas a Turquía y Qatar, naciones consideradas hostiles a los intereses israelíes.
El primer ministro convocó urgentemente a sus socios de coalición, entre ellos los líderes de la derecha radical Smotrich y Ben Gvir, para analizar la situación. La tensión aumentó hasta el punto de que el Ministerio de Asuntos Exteriores israelí recibió instrucciones de disputar formalmente los nombramientos con Washington.
A pesar de las protestas de Tel Aviv, la Casa Blanca parece decidida a seguir adelante, reclamando total autonomía en la gestión del dossier de Gaza. Fuentes estadounidenses reiteraron que el plan es un "show" de EE.UU. y que Netanyahu no fue consultado, ya que no tendría voz ni voto en la estrategia de estabilización
La Administración Trump ha sugerido al primer ministro israelí que se centre en la amenaza iraní y deje que EE.UU. se encargue de la reconstrucción territorial. EE.UU. dice estar convencido de la solidez de su método, rechaza las objeciones y avanza hacia la aplicación del plan.

