Gabriela García Guzmán
El gobernador plantea impulsar la transformación del fruto en salsas, pastas y otros alimentos para generar valor agregado y mejorar los ingresos de los productores de la Sierra Norte.
Convertir el jitomate poblano en una oportunidad de negocio que trascienda la venta del producto fresco es la apuesta del gobierno de Alejandro Armenta Mier, quien destacó a este cultivo como el tercer producto estrella de Puebla y planteó impulsar su transformación para abrirle paso en mercados nacionales e internacionales.
El mandatario señaló que, cuando los precios del jitomate caen en el mercado, los productores enfrentan dificultades para comercializar sus cosechas a un costo conveniente. Frente a este escenario, propuso aprovechar el fruto de manera integral mediante la elaboración de pastas, salsas y una amplia variedad de alimentos procesados que permitan incrementar su valor comercial.
La estrategia busca que el jitomate cultivado en regiones como la Sierra Norte no se limite a la venta en fresco, sino que pueda convertirse en una fuente de mayores ingresos para las familias dedicadas al campo, a través de nuevas alternativas de transformación y comercialización.
Armenta destacó que este alimento tiene múltiples aplicaciones en la cocina mexicana, desde salsas, aderezos y guarniciones hasta sopas, caldos, antojitos y platillos principales. Entre las preparaciones que mencionó se encuentran la salsa ranchera, la salsa roja taquera, el chiltomate, la salsa pomodoro rústica y el arroz rojo a la mexicana.
Como parte de esta iniciativa, anunció la elaboración de un recetario que reúna distintas formas de aprovechar el jitomate, con el propósito de mostrar su versatilidad culinaria y fomentar el consumo de productos elaborados a partir de este ingrediente.
El gobernador también planteó la importancia de utilizar integralmente el fruto, incluidos componentes como la pulpa, el jugo, la cáscara y las semillas, siempre que existan alternativas de aprovechamiento viables para cada uno.
La propuesta se enmarca en una visión de desarrollo agroalimentario que busca reducir la dependencia de la venta de materias primas y abrir oportunidades para que los productores participen en procesos que generen mayor valor económico.
Con esta apuesta, el gobierno estatal pretende posicionar al jitomate poblano más allá de las fronteras de la entidad, mediante productos derivados capaces de llegar a nuevos consumidores y fortalecer la economía de las comunidades agrícolas.
