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En la década de los 80, la actriz, directora y guionista Christel Klitbo formó parte del elenco de una de las telenovelas mexicanas más legendarias, "Carrusel", producida por Valentín Pimstein para Televisa. En esta historia infantil interpretó el personaje de “Valeria Ferrer”, la niña inteligente de la clase.
En una reciente entrevista para el podcast “Podcastmadre” de Nacha Rock, Christel Klitbo habló, entre varias cosas, sobre el racismo dentro de la industria y su participación en el movimiento "Poder Prieto". Algo que sorprendió mucho fue al revelar que su paso por "Carrusel" no fue tan feliz como muchos imaginarían.
Christel Klitbo narra el ambiente hostil y las largas jornadas en "Carrusel"
Christel Klitbo, sobrina de la actriz Cynthia Klitbo, una de las villanas más icónicas de las telenovelas mexicanas, tenía 5 años de edad cuando hizo el casting de "Carrusel", el cual duró un año.
"Porque cambiaron de director, querían que todo el elenco fuera armónico; cambiaban a un niño y metían a otro. A mí me escogieron literalmente porque sabía leer desde los cuatro años, entonces, leí mi casting y les pareció como: "Órale, esta niña es super viva', me quedé por eso".
La actriz confesó que, aunque le apasionaba actuar, el ambiente laboral era sumamente pesado para una niña. “Es pesado, son muchas horas de trabajo. Ahora hay un sindicato, que ya existía, pero ahora tiene muchas restricciones para las grabaciones con los niños, en ese entonces no, 10 horas diarias de grabación, no íbamos a la escuela, no era el mejor ambiente”.
Uno de los aspectos que reveló fue el bullying que sufrió por parte de sus compañeras de elenco. “Me hacían de todo y ¿sabes qué es lo peor? Solo tengo grabado eso, no tengo grabado nada de 'Carrusel', no tengo muchos recuerdos, pero sí tengo grabado que me molestaban demasiado. Me dejaban de hablar durante meses, me empujaban, me encerraban en los camerinos, me pegaban, de todo, de terror”.
Ludwika Paleta, el racismo y los estándares de belleza en la TV
Christel Klitbo señaló directamente a Ludwika Paleta, quien interpretó a “María Joaquina”, como una de las líderes del bullying. “Era una cule... igual y ya no, ya no me llevo con ella, capaz que ahora es una persona encantadora, pero en ese entonces, era tremenda. Ella era la líder de todo”. También recordó con cariño a la madre de Ludwika, a quien describió como "un amor".
La actriz abordó el tema del racismo y los estándares de belleza que predominaban en la televisión mexicana de los años 80. “Pero sí es verdad que había un tema de que Ludwika Paleta era 'wow', era la güera de ojos azules, polaca”.
En la charla con Nacha Rock, Christel Klitbo comentó que cuando comenzó a trabajar muy chica en la televisión, había un estándar muy marcado de cómo se veían las mujeres en la TV.
“Nadie se veía como yo. Yo tenía seis años, no importaba cómo me viera porque era una telenovela ('Carrusel') donde había 15 chamacos y, en vez de pensar en dirigir a 15 chamacos, pensaron en: 'No vamos a poder lidiar con 15 niños si no los escogemos muy cercanos al personaje'. Entonces, ahí daba lo mismo cómo me viera. Pero conforme fui creciendo, ya no dio lo mismo cómo me viera. ¿Quién siguió trabajando? Las que se veían como el estándar de belleza que marcaba en ese momento la televisión".
Christel Klitbo mencionó que conforme fue creciendo, recibía menos llamados para trabajar, a diferencia de otras actrices del elenco de "Carrusel" como Ludwika Paleta.
El impacto cultural de “Carrusel” y los actores que formaron parte del elenco
Transmitida entre 1989 y 1990, “Carrusel” se consolidó como una de las telenovelas infantiles más exitosas y legendarias en la historia de la televisión mexicana y latinoamericana . Basada en la versión argentina 'Señorita maestra', la trama giraba en torno a un grupo de estudiantes de la “Escuela Mundial” y su entrañable maestra Ximena, interpretada por Gabriela Rivero.
La producción logró cautivar a millones de espectadores al retratar, a través de la mirada infantil, diversas problemáticas sociales, diferencias de clases y valores morales que resonaban con la realidad de la época. El impacto cultural de “Carrusel” fue masivo, convirtiendo a sus jóvenes protagonistas en estrellas internacionales casi de la noche a la mañana.
El elenco estaba conformado por niños que representaban arquetipos muy marcados de la sociedad. Entre los personajes más recordados se encuentran “Cirilo”, el niño afrodescendiente de origen humilde interpretado por Pedro Javier Viveros; la arrogante y adinerada “María Joaquina”, encarnada por Ludwika Paleta; el bromista “Jaime Palillo”, interpretado por Jorge Granillo; y “Valeria Ferrer”, la niña inteligente y mediadora a la que dio vida Christel Klitbo.
Carrera actoral de Christel Klitbo y su transición hacia la dirección y el guionismo
Christel Klitbo inició su carrera actoral a los cinco años de edad, debutando simultáneamente en la obra de teatro “Aladino” y en la exitosa telenovela infantil “Carrusel”.
A lo largo de su juventud, continuó participando en diversas producciones televisivas y teatrales, consolidando su formación académica en instituciones como CasAzul Artes Escénicas Argos y el Stella Adler Studio. Su trayectoria incluye participaciones en series de talla internacional como “Señorita Pólvora”, “La Ladrona” y “Fear The Walking Dead”, demostrando su versatilidad frente a las cámaras.
Con el paso de los años y tras experimentar de primera mano las desigualdades de la industria, Christel Klitbo decidió dar el salto hacia la dirección, la producción y el guionismo. Tras una temporada trabajando y estudiando en Madrid, España, regresó a México en 2016 con una visión renovada.
Su objetivo detrás de cámaras ha sido la creación de personajes complejos que rompan con los estereotipos hegemónicos que la televisión tradicional ha impuesto durante décadas, buscando representar la diversidad real de la sociedad mexicana en la pantalla.
Además de su faceta creativa, la sobrina de Cynthia Klitbo se ha convertido en una firme defensora de los derechos laborales dentro del mundo del entretenimiento. Su experiencia infantil la motivó a abogar por producciones más humanas, éticas y justas, tanto para el talento artístico como para el equipo técnico (crew).
Christel Klitbo promueve activamente la erradicación de las jornadas abusivas y los ambientes hostiles, impulsando un cambio estructural que garantice el respeto y la dignidad de todos los trabajadores involucrados en la creación audiovisual.
El activismo de Christel Klitbo en el colectivo “Poder Prieto”
Christel Klitbo es una voz activa dentro de “Poder Prieto”, un movimiento y colectivo conformado por actores, actrices y creadores de tez morena en México que busca visibilizar y erradicar el racismo sistémico en la industria audiovisual.
El colectivo denuncia cómo los medios de comunicación perpetúan estereotipos dañinos al relegar a las personas morenas, indígenas y afrodescendientes a papeles secundarios asociados con la pobreza, la delincuencia o la servidumbre, mientras reservan los roles protagónicos y de éxito para actores que cumplen con estándares de belleza eurocéntricos, a pesar de que más del 70 por ciento de la población mexicana es de piel morena.
A través de su participación en este movimiento, Christel Klitbo ha expuesto cómo la “blanquitud” opera como un sistema de privilegios que limita las oportunidades laborales de quienes no encajan en el molde hegemónico.
Su propia experiencia, al ser relegada de proyectos conforme crecía por no cumplir con el estándar físico que sí benefició a compañeras como Ludwika Paleta, es un testimonio directo de esta discriminación. “Poder Prieto” exige una representación digna, equitativa y realista en el cine, el teatro y la televisión, desafiando a las productoras a cambiar sus narrativas.
A la par de su lucha antirracista, Christel Klitbo mantiene una firme visión política enfocada en los derechos humanos y la autonomía corporal. La actriz y directora aborda el debate sobre el derecho a decidir y la interrupción del embarazo desde una perspectiva crítica que desafía los juicios morales conservadores.
A través de su trabajo como guionista y en sus plataformas públicas, busca desestigmatizar estos temas, promoviendo narrativas que traten a las mujeres como sujetos de derecho pleno, alejándose de la revictimización y fomentando una sociedad más empática y justa.