Debate
Altán Redes, el operador de la red mayorista en México, ha modificado oficialmente el proceso de vinculación de líneas telefónicas al suprimir el requisito de la denominada "prueba de vida" en trámites presenciales. Esta decisión estratégica busca destrabar el avance del registro nacional de usuarios, permitiendo que la validación se realice sin la captura obligatoria de datos faciales siempre que el cliente acuda a un establecimiento físico.
Flexibilización del registro: ¿Qué operadores ya no pedirán biométricos?
La medida no es de aplicación generalizada, ya que Altán solo permitirá omitir este paso a los Operadores Móviles Virtuales (OMV) que cuenten con infraestructura física como centros de atención o puntos de venta. Las empresas que operan bajo un modelo estrictamente digital deberán continuar solicitando la información biométrica de forma remota a través de sus plataformas, lo que introduce una distinción operativa relevante en el sector.
Un beneficiario directo de este ajuste es Bait, el servicio móvil de Walmart, debido a su extensa red de sucursales físicas distribuidas en todo el territorio nacional. Según datos oficiales de la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT), Bait ya concentra el 28 por ciento de las validaciones de identidad exitosas reportadas hasta mediados de abril de 2026.
El papel estratégico de Bait y las tiendas físicas ante la CRT
Antes de esta resolución, existía una marcada asimetría en el mercado, dado que compañías tradicionales como Telcel y AT&T ya tenían la facultad de registrar líneas en sus centros de atención sin exigir la prueba de vida. Los OMV, por el contrario, estaban obligados a cumplir con este requisito técnico independientemente de su capacidad de atención presencial, lo que generaba desventajas competitivas y barreras para sus usuarios.
El ajuste responde a un avance insuficiente del padrón impulsado por la autoridad, el cual reporta apenas el 18.7 por ciento de las líneas totales vinculadas hasta la fecha. De los más de 161 millones de líneas activas en el país, solo 30.2 millones han completado satisfactoriamente el registro de identidad, una cifra que ya incluye las líneas de pospago registradas previamente.
Plazos y riesgos: La desconexión masiva de líneas el 1 de julio
La "prueba de vida" fue identificada como un "cuello de botella" crítico debido a fallos técnicos recurrentes y a la resistencia ciudadana a entregar datos sensibles como el reconocimiento facial. En múltiples casos, el proceso digital no se completaba al primer intento, provocando que los consumidores abandonaran el trámite ante la complejidad de la captura de datos biométricos.
El calendario establecido por la CRT impone una presión significativa sobre la industria, con una fecha límite fatal fijada para el 30 de junio de 2026. Se estima que el sistema debería procesar aproximadamente 1.9 millones de vinculaciones diarias para cumplir con la meta, un ritmo que actualmente se encuentra un 15 por ciento por debajo de los niveles necesarios.
Asimetría regulatoria y el desafío del padrón nacional móvil
El incumplimiento de este trámite conlleva consecuencias directas para la conectividad de los usuarios, pues a partir del 1 de julio de 2026 todas las líneas que no hayan sido vinculadas serán desactivadas. Ante este escenario, la flexibilización de Altán permite que los usuarios realicen el registro portando únicamente una identificación oficial con CURP en puntos físicos autorizados.
Los OMV interesados en adoptar esta modalidad de registro presencial simplificado tienen como plazo máximo el 29 de abril para notificar su decisión a Altán Redes. Con esta acción, el operador mayorista pretende facilitar el cumplimiento regulatorio masivo y evitar que millones de clientes pierdan su servicio móvil por la falta de un registro que ha enfrentado un fuerte rechazo social.
