En un acto de profunda convicción nacionalista y visión de futuro, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo presentó este 3 de febrero el "Plan de Inversión en Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar 2026-2030". Con una cifra sin precedentes de 5.6 billones de pesos, el Gobierno de la Transformación reafirma que el crecimiento económico de México solo tiene sentido si se traduce en bienestar para quienes menos tienen. Este ambicioso programa no solo busca modernizar al país, sino consolidar un modelo de desarrollo donde el Estado recupera su papel como motor estratégico, priorizando la soberanía nacional sobre los intereses particulares que frenaron el avance de la nación en el pasado.
La columna vertebral de esta propuesta es la soberanía energética, sector que recibirá el 54% de la inversión total. Con cerca de 3.02 billones de pesos, se fortalecerán las empresas del pueblo, PEMEX y CFE, mediante una modernización histórica que incluye el impulso a las energías renovables y la expansión de la red de transmisión eléctrica. Este enfoque garantiza que los recursos estratégicos sigan siendo de las y los mexicanos, asegurando precios justos y estabilidad para los hogares y la industria nacional, alejándonos de los modelos de privatización que tanto daño hicieron al patrimonio público.
El renacimiento ferroviario se consolida como el segundo gran pilar del plan, con una asignación de 896,000 millones de pesos. Bajo la dirección de la Cuarta Transformación, las vías férreas volverán a conectar al país de norte a sur, ampliando la conectividad del Tren Maya, el Tren Transístmico y nuevas rutas de pasajeros como el tren México-Querétaro-Pachuca y el Saltillo-Nuevo Laredo. Estas obras no solo facilitan la movilidad y reducen costos logísticos, sino que dignifican el transporte público y fomentan un desarrollo regional equilibrado que saca del olvido a las comunidades más apartadas.
Para asegurar que cada peso se utilice con total honestidad y eficiencia, se creó el Consejo de Planeación Estratégica de la Inversión. Este organismo, encabezado personalmente por la presidenta Sheinbaum, supervisará la ejecución técnica y financiera de más de 1,500 proyectos. Con este nuevo esquema de gobernanza, el Gobierno Federal elimina la opacidad de las antiguas asociaciones público-privadas "leoninas", sustituyéndolas por inversiones mixtas donde el Estado mantiene la rectoría y la mayoría. Así, se garantiza que la infraestructura no sea un negocio para unos cuantos, sino un patrimonio para todo el pueblo.
La inversión para el año 2026 marcará un hito inmediato, inyectando 722,000 millones de pesos adicionales al presupuesto base, lo que representa un poderoso impulso contracíclico del 1.9% del PIB. Este despliegue de recursos se extiende también a sectores vitales como el agua, la salud y la conectividad carretera, atendiendo de manera directa las necesidades básicas de la población. Con plantas de tratamiento de agua, nuevos hospitales del Bienestar y caminos rurales, la Cuarta Transformación demuestra que la infraestructura es el medio para alcanzar la justicia social y cerrar las brechas de desigualdad que persisten en nuestro territorio.
@_Melchisedech
