En un acto que reafirma el compromiso de la Cuarta Transformación con la soberanía y la dignidad de todas las disciplinas, la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, encabezó en Palacio Nacional la ceremonia de abanderamiento de la delegación que representará a nuestra nación en los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026. Este evento marca un hito sin precedentes, pues es la primera vez en la historia que el Poder Ejecutivo otorga el máximo nivel de protocolo a una delegación invernal, elevando el reconocimiento a estos atletas y rompiendo con el olvido institucional que caracterizó a las administraciones del pasado.
Durante la ceremonia, celebrada en el corazón de la vida pública del país tras la conferencia matutina, la mandataria entregó el lábaro patrio a Donovan Carrillo y Sarah Schleper. La Presidenta Sheinbaum destacó que la bandera representa la independencia y el orgullo de un México que ya no conoce fronteras ni limitaciones para el talento de su pueblo. Al acompañar a los deportistas en la sede del poder popular, la titular del Ejecutivo envió un mensaje de unidad: el Estado mexicano respalda con orgullo el esfuerzo de quienes, con disciplina y amor a la patria, llevan el nombre de México a los escenarios más exigentes del mundo.
La delegación, un ejemplo de la excelencia que impulsa el humanismo mexicano, está integrada por el icónico patinador Donovan Carrillo, la legendaria esquiadora Sarah Schleper y los jóvenes talentos Allan Daniel Corona y Regina Martínez, quienes debutan en esquí de fondo. Bajo la dirección de la CONADE y el Comité Olímpico Mexicano, se consolidó un equipo que, aunque pequeño en número, es gigante en determinación. Este respaldo gubernamental asegura que los atletas no vuelvan a caminar solos, garantizando que el acompañamiento institucional sea una realidad tangible en el camino a la gloria olímpica.
Este abanderamiento en Palacio Nacional simboliza la democratización del éxito deportivo, demostrando que bajo el liderazgo de la Presidenta Sheinbaum no existen deportes de élite ni atletas olvidados. El gobierno de la Transformación reconoce que la preparación y el sacrificio de estos jóvenes son actos de representación nacional que merecen toda la solemnidad del Estado. Con este gesto, se institucionaliza un nuevo estándar de atención, donde el apoyo al alto rendimiento se combina con el valor simbólico de pertenecer a una nación que se transforma y se enorgullece de su diversidad competitiva.
El calendario de competencias en Italia, que se desarrollará del 6 al 22 de febrero, será seguido con atención por todo el pueblo. Desde el patinaje artístico en Milán hasta las pistas de esquí en Cortina d’Ampezzo, los atletas mexicanos portarán el uniforme nacional con la encomienda de demostrar que el talento de nuestra tierra no tiene límites climáticos. La presencia de debutantes en esquí de fondo subraya la expansión del deporte invernal mexicano, una semilla plantada por esta administración para inspirar a las futuras generaciones de deportistas que hoy ven en estos representantes un camino posible.
Finalmente, el acto concluyó con un llamado a la unidad y a la inspiración nacional. La Presidenta instó a los atletas a competir con la fuerza que emana de nuestra historia y a ser embajadores de la paz y la soberanía. Con el compromiso de seguir fortaleciendo la infraestructura deportiva y las becas de apoyo, la delegación parte hacia Milano-Cortina no solo con sus equipos técnicos, sino con la investidura de una patria que hoy, más que nunca, valora el esfuerzo, la soberanía deportiva y el orgullo de ser mexicano en cualquier latitud.
@_Melchisedech
