Medio Tiempo
La imagen de su caída sobre el ring durante una criticada pelea contra Jorge Kahwagi, en julio de 2015, marcó la vida y carrera de Ramón Olivas Echeverría. Para la inmensa mayoría, aquella función en Filipinas fue el debut y despedida de El Pantera, como se le conoce en el mundo del boxeo. Sin embargo, ni fue su inicio ni mucho menos su final.
El originario de Ciudad Obregón, Sonora, se mantiene activo, combinando su trabajo en la construcción con el boxeo y hasta probando suerte en otras modalidades, como el boxeo sin guantes.
No se lo tragó la tierra. Desde aquella noche en el Waterfront Hotel de Cebu City, Ramón ha protagonizado 30 combates y, aunque las estadísticas ya no le favorecen y los años han pasado, mantiene firme la idea de seguir peleando, una inquietud que comenzó a alimentar a los 17 años, cuando por azares del destino conoció un gimnasio mientras jugaba futbol en un deportivo de Ciudad Obregón.
“No me afectó, puede ser por la carrilla, pero fue más el descuido de uno mismo”, platica El Pantera en entrevista telefónica con mediotiempo desde Estados Unidos, donde además de “pelear” por los dólares trabajando en la construcción, también ya tuvo sus dos primeras funciones fuera de territorio mexicano.
“Cuando inicié estaba firmado por Zanfer. Yo me agüité porque hubo malos entendidos y agarré otra promotora de Obregón y esa promotora fue la que me consiguió la pelea con aquel (Jorge Kahwagi), yo ni sabía de qué se trataba. Después seguí peleando igual, lo que pasa es que me descuidé. Ya no fue lo mismo, perdía y ganaba y se me hacía fácil ir a pelear por dinero”.
El Pantera Olivas comenzó en el boxeo a los 17 años
No es difícil dar con él para pactar alguna pelea. “Todos tienen mi contacto”. Ramón, de 35 años, tiene cuatro funciones tan solo en lo que va de 2026, contando la que hizo bajo la modalidad sin guantes el pasado 19 de septiembre en Tijuana.
La disposición siempre está. El único inconveniente es que muchas veces lo buscan con poco tiempo de anticipación, lo que complica una austera preparación física, cimentada únicamente en correr. No tiene gimnasio ni sparring y, con todo y eso, ha tenido que bajar hasta 16 kilos para poder subirse al ring.
“El problema es que nada más corro. Estoy lejos y donde yo vivo no hay nada. La pura corrida me ha servido. He dado buenas peleas, de hecho me robaron varias peleas. He peleado en varias partes y la mayoría que he perdido me las han robado”.
“Hace poquito peleé contra un ruso que traía un 11-0. Estaba bueno el tiro. Me avisaron una semana antes, me pegó un gancho y ahí quedé, ya no me quise levantar por otro. Gracias a Dios a mí no me han noqueado. Hace dos meses contra un cubano en Miami. Igual, me hablaron faltando unos 15 días y me hicieron bajar 16 kilos. Los bajé y pude pelear, estaba metiendo las manos, pero yo en el primer round ya no aguantaba”.
A los 17 años comenzó a entrenar y, antes de cumplir los 18, tuvo sus primeras peleas. Platica que peleó en Sonora en tres ocasiones y ya nadie quiso ponerse los guantes con él. De ahí ganó un estatal y luego estuvo cerca de competir por un lugar en los Juegos Olímpicos.
“Me hablaron para una estatal olímpica y le gané a un chavalo que llegaba con campeonatos nacionales y un Panamericano de plata, me lo echaron y lo tumbé en el primer round. Cuando llegamos al nacional se lo llevaron a él, según que porque tenía más experiencia que yo”.
Pero no todo terminó ahí. Después le hablaron para medirse en una Primera Fuerza, donde convivió con boxeadores como Andy Ruiz y Óscar Balderas.
En ese tiempo Ramón todavía mantenía un récord positivo y un futuro prometedor en el mundo del boxeo, pues hasta ese momento solo había perdido una de las 13 peleas que hizo como amateur.
“Al tiempo me hablaron para una Primera Fuerza en la Ciudad de México. Me tocó que estaba Óscar Balderas, Andy Ruiz, me tocó el Bandida Vargas. Yo tenía 17 años y esa era una Primera Fuerza de 18 años para arriba. Hice 13 peleas amateur y solo perdí una, que fue en esa Primera Fuerza”.
‘Quiero seguir peleando’: El Pantera busca bajar de peso
A sus 35 años no baja la guardia y, a pesar del camino escabroso, El Pantera Olivas quiere seguir boxeando. Su plan es perder peso para que lo contemplen en peleas de peso crucero y no de peso completo, como lo ha hecho en la mayoría de sus combates.
“Ahí sí tengo chance”, asegura, pues se siente más liviano y más rápido de manos, como cuando mandó a la lona al egipcio Ahmed Hefny en una pelea en julio de 2017 en Mexicali.
“Me siento muy rápido todavía a pesar del peso. He peleado la mayoría en peso completo porque engordé, me descuidé y ya no pude bajar porque no me da tiempo. Peleé contra un egipcio en peso crucero y lo tumbé, pues me sentía muy fuerte, rápido en ese peso”.
“Sí quiero seguir peleando, pero quiero bajar de peso porque es mucha ventaja el peso completo. Sí tengo chance todavía, pero en un peso más liviano como peso crucero, es lo que estoy intentando”.