Gabriela García Guzmán
El comandante del Mando Especial “Cero Robos” en la autopista autopista México–Puebla–Veracruz, Isidro Revilla Castañeda, informó que la estrategia de seguridad ha permitido avances importantes, aunque reconoció que el principal reto sigue siendo la detención de los responsables de los ilícitos.
Durante la presentación de resultados, destacó que la zona más afectada se concentra en un tramo de aproximadamente 20 kilómetros dentro de la zona metropolitana, así como en el denominado “Triángulo Rojo”, considerado un punto crítico por la incidencia delictiva.
Revilla Castañeda subrayó que uno de los mayores logros ha sido la coordinación interinstitucional entre las Fuerzas Armadas, Guardia Nacional, Secretaría de la Defensa Nacional, Marina, Secretaría de Seguridad Pública y las fiscalías estatal y federal.
“Más que enunciar números, el principal logro es la integración que hemos tenido con todas las instancias de gobierno, lo que permite fortalecer las carpetas de investigación y combatir de manera más efectiva los delitos”, explicó.
De acuerdo con las cifras presentadas, el promedio mensual de robo de vehículos ha mostrado una tendencia a la baja, al pasar de 185 unidades en 2024 a 135 en 2025 y 104 en lo que va de 2026.
No obstante, el mando reconoció que la recuperación de vehículos, aunque significativa, no es suficiente para debilitar a las organizaciones delictivas, por lo que se ha establecido como prioridad la captura de los presuntos responsables.
“El objetivo es combatir al instrumento humano que comete los ilícitos. El robo de vehículos afecta a todos, desde empresas hasta usuarios particulares, impactando directamente en la economía”, puntualizó.
La estrategia “Cero Robos” opera bajo cuatro vertientes principales: detención de delincuentes, frustración de robos, recuperación de vehículos con reporte de robo y aseguramiento de unidades vinculadas a actividades ilícitas.
Asimismo, se destacó que el operativo no se limita a autopistas, sino que abarca carreteras federales, caminos rurales y zonas de difícil acceso, mediante un despliegue combinado de personal en carretera y en campo.
Las autoridades reiteraron que la vigilancia se mantiene permanente en toda la ruta México–Puebla–Veracruz, considerada una de las más importantes para el transporte de carga en el país.

