Milenio.com (español)
La cantante iraní Parastoo Ahmadi volvió a colocarse en el centro de la atención internacional luego de que un tribunal de Irán la condenara a 74 latigazos, además de imponerle una prohibición de dos años para realizar actividades artísticas y salir del país.
La sentencia está relacionada con un concierto transmitido por internet en el que apareció sin portar el velo islámico obligatorio.
El caso ha provocado críticas de organizaciones defensoras de derechos humanos y de activistas que consideran el castigo una muestra de la represión que enfrentan las mujeres artistas en la República Islámica.
¿Quién es Parastoo Ahmadi, cantante condenada en Irán?
Parastoo Ahmadi es una cantante y artista iraní nacida el 21 de marzo de 1997 en Nowshahr, al norte de Irán. Estudió dirección cinematográfica y desde la adolescencia comenzó su formación musical en canto y música tradicional persa.
A lo largo de los últimos años, la intérprete ha ganado notoriedad por sus posturas críticas hacia las restricciones impuestas a las mujeres en Irán y por respaldar expresiones culturales vinculadas al movimiento 'Mujer, Vida, Libertad', surgido tras la muerte de Mahsa Amini en 2022.
Su nombre comenzó a ser conocido internacionalmente en diciembre de 2024, cuando protagonizó el llamado 'Concierto hipotético', una presentación transmitida en vivo por YouTube desde un histórico recinto iraní.
Durante el espectáculo apareció sin hiyab y acompañada por músicos hombres, algo que desafía las restricciones que enfrentan las cantantes en el país.
¿Por qué fue condenada a 74 latigazos?
La sentencia deriva precisamente de aquel concierto virtual realizado en diciembre de 2024. Las autoridades iraníes consideraron que la presentación violó normas de moral pública y acusaron a Ahmadi y a ocho integrantes de su equipo de difundir contenido considerado "inmoral" a través de internet.
De acuerdo con los documentos judiciales divulgados por organizaciones de derechos humanos, además de los 74 latigazos, la cantante recibió una prohibición de dos años para ejercer actividades artísticas y para abandonar el país. Las mismas sanciones alcanzan a varios músicos y colaboradores que participaron en la producción del concierto.
Tras la publicación del video, Ahmadi fue detenida brevemente por las autoridades iraníes y posteriormente liberada bajo fianza. Sin embargo, el proceso judicial continuó hasta derivar en la condena anunciada esta semana.
