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Los aliados de Putin le advierten: retírate de Ucrania para salvarte
Independent en Español
Los populistas autoritarios como Vladimir Putin saben que, cuando otros líderes con tendencias antidemocráticas empiezan a llamarlos “amigo mío”, quizá sea señal de que las cosas empiezan a complicarse.
No sorprende, entonces, que el presidente ruso se removiera incómodo en su asiento y golpeara el suelo con los pies mientras uno de sus aliados de larga data, el veterano populista y nacionalista hindú Narendra Modi, le daba en público una pequeña lección sobre la necesidad de poner fin a la guerra en Ucrania.
La escena resulta aún más significativa porque se produjo apenas una semana después de una inesperada misión a Moscú del director de la CIA, John Ratcliffe, y en medio de versiones de que la Casa Blanca podría enviar pronto a Jared Kushner y Steve Witkoff a Kyiv como enviados especiales, en lo que sería la primera visita de ambos. Todo apunta a que algunos de los aliados de Putin empiezan a cerrar filas para aumentar la presión sobre él.
A juzgar por lo ocurrido hasta ahora, es poco probable que lo hagan por Ucrania, por la democracia o siquiera por la “humanidad”. Más bien, parecen interesados en proteger su propio círculo de poder.
Y motivos para preocuparse no faltan. Putin atraviesa un momento complicado: aunque cerca del 40 % de la economía rusa está volcada al esfuerzo bélico, los resultados en el campo de batalla siguen siendo escasos. El costo, en cambio, es enorme: más de 30.000 soldados rusos mueren cada mes a cambio de pequeños avances territoriales que cambian de manos en una guerra cada vez más sangrienta.
La presión tampoco se limita al frente. Miles de millones de dólares en capital ruso están saliendo de los bancos ante el temor de que el Kremlin recurra a los depósitos para financiar la guerra. A esto se suman los ataques ucranianos de largo alcance contra la infraestructura energética de Rusia, que han provocado largas filas en las gasolineras. Mientras tanto, el Kremlin continúa enviando al frente del Donbás a soldados de distintas minorías étnicas de las regiones orientales del país, que soportan una parte desproporcionada del costo humano del conflicto.
Con Putin cada vez más presionado, tampoco sorprende que haya endurecido sus amenazas contra Europa y el Reino Unido. Esa retórica desafiante puede servirle para proyectar fortaleza en un momento de vulnerabilidad, aunque sería un error reducir sus amenazas a simples gestos. De hecho, se cree que Ratcliffe pidió a sus homólogos de inteligencia en Moscú que abandonaran cualquier plan de poner a prueba a la OTAN mediante incursiones militares o ataques híbridos destinados a aliviar la presión que Rusia enfrenta en Ucrania.
“Cada día que esta guerra continúa, la humanidad da un paso atrás. En cambio, cada paso hacia la paz nos devuelve la esperanza. Tenemos que dejar atrás esta guerra interminable, ponerle fin y lograr que cesen las hostilidades”, dijo Modi a Putin.
El primer ministro de India ha mantenido una postura cautelosa frente a la guerra de Rusia en Ucrania: insiste en la “necesidad de alcanzar la paz”, pero evita criticar de forma directa al Kremlin.
Esa prudencia diplomática también responde a importantes intereses económicos. Desde la invasión a gran escala de Ucrania en 2022, India ha estrechado sus vínculos energéticos con Moscú y ahora obtiene de Rusia cerca de un tercio del petróleo crudo que importa. Nueva Delhi, además, refina parte de ese combustible y lo revende en los mercados occidentales, una operación que le ha generado importantes ganancias.
Las cifras muestran la magnitud de ese negocio. Entre 2022 y 2025, Rusia exportó a India alrededor de 172.000 millones de dólares en petróleo crudo, frente a apenas 2.300 millones en 2021, un salto extraordinario desde el inicio de la invasión de Ucrania. India también sacó provecho de esa relación: sus refinerías compraron crudo ruso con descuento y generaron entre 15.000 y 20.000 millones de dólares mediante la exportación de productos derivados, con ganancias adicionales estimadas de entre 2.000 y 4.000 millones de dólares al año.
La cercanía entre ambos líderes viene de lejos. Hace dos años, Modi recibió la Orden de San Andrés, la máxima condecoración de Rusia, mientras que el Ministerio de Asuntos Exteriores de India ha definido la relación entre ambos países como una “asociación estratégica especial y privilegiada”.
Entonces, ¿por qué Modi decidió ahora reprender en público al presidente ruso?
La respuesta puede estar en la propia naturaleza de este grupo de líderes populistas: la cercanía entre ellos nunca implicó una lealtad incondicional. Putin, Xi Jinping en China, Modi y Donald Trump cultivaron una relación peculiarmente cordial, pese a que sus países compiten por poder e influencia en el escenario mundial.
Trump, por ejemplo, mostró en repetidas ocasiones su admiración por Modi, quien aprovechó el nacionalismo hindú para consolidar su poder y encadenar victorias electorales, mientras sus críticos lo acusan de erosionar las instituciones democráticas de India.
El presidente estadounidense llegó a describir a Modi como una “gran persona” y “un gran amigo mío desde hace años”, aunque eso no le impidió criticar los estrechos vínculos económicos de Nueva Delhi con Moscú.
Esas críticas, sin embargo, tienen mucho de impostura. Trump no cumplió su amenaza de imponer sanciones a India por sus compras de petróleo ruso, que en julio alcanzaron un récord y representaron el 50,8 % de las importaciones de crudo del país.
Su fascinación por Putin resulta aún más evidente. En ocasiones, Trump actuó de una forma tan favorable a los intereses del Kremlin que podría confundirse con uno de sus propios aliados.
Respaldó las exigencias de Putin de quedarse con una extensa porción del territorio ucraniano, redujo la ayuda militar a Ucrania y presionó a Kyiv para conseguir acuerdos sobre la explotación de minerales en condiciones que, según el autor, recuerdan a las prácticas de un mafioso. Además, amenazó en reiteradas ocasiones con apoderarse de Groenlandia, territorio autónomo de Dinamarca, y anexar Canadá.
Para un jefe de inteligencia ruso, concluye la columna, habría sido difícil imaginar a una figura tan poderosa dentro del gobierno estadounidense actuando de una manera tan favorable a los intereses de Moscú.
En la práctica, Trump les hizo el juego tanto a Moscú como a India.
Pero eso no significa que carezca de poder. Al contrario, ahora necesita a ambos países para salir de un problema que podría marcar el resto de su presidencia: las elecciones de mitad de mandato. En noviembre, los republicanos podrían perder el control de la Cámara de Representantes e incluso del Senado, lo que dejaría a Trump debilitado durante la recta final de su mandato y expuesto a nuevas investigaciones y procesos judiciales.
A ese panorama se suma la guerra contra Irán, un conflicto que el autor califica de ilegal, impopular y sin perspectivas claras de victoria, y en el que Trump involucró a Estados Unidos. En el escenario internacional, además, prometió llevar la paz a Ucrania, pero terminó proyectando justo lo contrario de su propia consigna política: un Estados Unidos más débil, no más grande.
Putin también atraviesa un momento de debilidad, aunque eso no lo hace menos peligroso. Mientras amenaza a Europa, figuras de su entorno agitan el fantasma de las armas nucleares. Sin embargo, enfrentarse a la OTAN podría provocar el colapso de su ejército en Ucrania y terminar de hundir lo que queda de la economía rusa. Incluso sin llegar a ese extremo, una ruptura repentina de la cadena de mando en el frente occidental ya no parece un escenario imposible. Y eso podría significar el fin de Putin.
Una caída del líder ruso, sin embargo, tampoco les convendría a Trump ni a Modi. Ambos quieren —y necesitan— mantener unido este peculiar grupo, aunque sus intereses no siempre coincidan.
Ofertas falsas terminan en combate: peruanos son enviados a guerra de Rusia contra Ucrania
unotv
La Perú investiga trata de personas tras denuncias de peruanos que se enviaron a la guerra en Rusia, luego de que se captaran con falsas ofertas de trabajo, informó el Ministerio Público, que abrió diligencias preliminares por este caso que se vincula al conflicto con Ucrania.
La fiscalía inició el viernes una investigación por el presunto delito contra la dignidad humana en la modalidad de trata de personas y trata agravada, tras reportes sobre una red transnacional que recluta ciudadanos mediante engaños.
Cómo operaba la red de reclutamiento
De acuerdo con las denuncias, exmilitares y expolicías peruanos fueron contactados a través de redes sociales con promesas de empleo en Rusia, principalmente en funciones de seguridad.
Sin embargo, una vez en ese país:
Les retiraron sus documentos
Se trasladaron a zonas de conflicto
Se les obligó a participar en acciones de combate
Las autoridades señalaron que estos hechos ocurrieron en el contexto de la guerra entre Rusia y Ucrania.
Peruanos enviados a guerra en Rusia: cifras del caso
Las investigaciones y denuncias han permitido dimensionar el alcance del caso:
Al menos 18 peruanos lograron salir de la zona y retornarán a su país
Se estima que unos 600 ciudadanos viajaron a Rusia desde octubre
Familias reportan alrededor de 135 afectados, solo en Lima
Un abogado de familiares denunció que 13 peruanos han fallecido
Los afectados habrían sido atraídos con promesas de salarios de entre 2 mil y 3 mil dólares mensuales.
Retorno de peruanos desde Rusia
La Cancillería informó que en las últimas semanas se concretó el retorno de 18 connacionales que acudieron a la embajada en Moscú.
El proceso contempla:
Llegada de un ciudadano el domingo 3 de mayo
Arribo de otros seis el lunes 4 de mayo
Retorno pendiente de al menos dos personas más
Las autoridades indicaron también que los ciudadanos recibieron apoyo consular, incluyendo alojamiento y alimentación.
Investigación y denuncias de familiares
Durante la última semana, familiares de los afectados presentaron denuncias ante las autoridades peruanas.
Los reportes señalan que:
Los ciudadanos firmaron contratos para trabajos en seguridad
Al llegar a Rusia fueron despojados de sus pasaportes
Posteriormente fueron enviados al frente de combate
Estas denuncias derivaron en la apertura formal de la investigación por trata de personas.
Posición de autoridades de Perú y Rusia
El Gobierno de Perú solicitó también información a la representación diplomática rusa sobre la situación de sus ciudadanos en la zona de conflicto.
Entre las acciones realizadas:
Entrega de una lista de peruanos en territorio ruso
Solicitud de datos sobre ubicación, estado de salud además de las condiciones
Por su parte, la embajada de Rusia en Perú reconoció que existen ciudadanos que firmaron contratos para integrarse a las fuerzas armadas, y señaló que estas decisiones se realizan conforme a su legislación.
La Cancillería peruana indicó que mantiene canales de atención activos las 24 horas para asistir a connacionales en el extranjero.
¿Bruselas fuera? La irrelevancia de la Unión Europea en la mesa que decidirá el futuro de Ucrania
La reciente contundencia de la diplomacia rusa pone sobre la mesa una realidad que muchos en Occidente intentan ignorar: la Unión Europea pierde su silla en el banquete de la alta política internacional. Al cumplirse un nuevo ciclo del conflicto en Ucrania en este 2026, las declaraciones de María Zakharova, portavoz de Exteriores de Rusia, fueron tajantes al recordar que nadie invitó al bloque comunitario a las mesas de negociación. Esta exclusión no es un capricho retórico, sino la consecuencia directa de una estrategia europea que, al abandonar la neutralidad para convertirse en arsenal logístico de Kiev, invalidó su propio rol como mediador ante los ojos del Kremlin.
Desde la óptica de Moscú, la estructura de Bruselas dejó de ser un actor soberano para transformarse en un apéndice de las decisiones tomadas al otro lado del Atlántico. Para el gobierno ruso, negociar con la Unión Europea carece de sentido práctico si el verdadero poder de decisión y la capacidad de presión real sobre el terreno residen en Washington. Al señalar que "nadie invitó a la UE", Rusia no solo busca provocar, sino delimitar un tablero donde solo participan quienes tienen peso estratégico real, desplazando a una Europa que, a pesar de su músculo financiero, se percibe políticamente fragmentada y subordinada a los intereses de la OTAN.
Esta maniobra de exclusión estratégica tiene un objetivo claro: fracturar la cohesión del frente occidental. Al deslegitimar a los interlocutores europeos, el Kremlin obliga a Ucrania a enfrentarse a una soledad diplomática parcial, donde sus principales benefactores económicos quedan reducidos a espectadores de un acuerdo que probablemente se cocine entre potencias nucleares. La narrativa rusa refuerza así la idea de una "guerra por delegación", sugiriendo que la paz no se firmará en los pasillos de Bruselas, sino en un eje bilateral que ignore las aspiraciones de integración euroatlántica que la UE tanto promociona.
Por su parte, la Unión Europea se encuentra atrapada en su propio dilema de influencia. Mientras sigue enviando paquetes de ayuda y sosteniendo la economía ucraniana, ve cómo su capacidad de incidencia en el diseño del orden posbélico se desvanece ante la firmeza rusa y la aparición de nuevos mediadores globales como China o las potencias del Golfo. La advertencia de Zakharova actúa como un recordatorio punzante de que el esfuerzo económico no garantiza un asiento en la "alta política" si no se cuenta con una autonomía estratégica que Europa, hasta el momento, no logra consolidar frente a la hegemonía estadounidense.
En este complejo escenario de 2026, el lenguaje se utiliza como un arma de precisión para moldear la opinión pública. Al invitar a la UE a "quedarse bajo la mesa", la diplomacia rusa busca normalizar la exclusión de los intereses europeos en cualquier pacto futuro, preparando el terreno para una paz dictada bajo condiciones que podrían ignorar las garantías de seguridad que Bruselas pretende ofrecer. Es una batalla por el relato donde se intenta presentar a una Europa en decadencia, cuya "rusofobia" le habría impedido ver que su alineamiento total con Kiev la dejó sin cartas para jugar en el tramo final del conflicto.
@_Melchisedech
Zelenski Asegura que Estados Unidos Quiere que la Guerra de Ucrania Termine para Junio
El presidente de Ucrania precisó que Washington propuso que los equipos negociadores de Kiev y Moscú se reúnan en Estados Unidos la próxima semana
El mito del colapso occidental: por qué la maquinaria rusa no logra quebrar la resistencia de Ucrania
A finales de enero de 2026, la guerra en Ucrania consolidó como un escenario de desgaste sistémico que desafía las predicciones más triunfalistas del Kremlin. Mientras terminales mediáticas afines a Moscú, intentan instalar la narrativa de una "victoria rusa inminente" basada en una supuesta superioridad industrial inalcanzable, la realidad en el frente de batalla desmiente cualquier resolución a corto plazo. Este discurso propagandístico busca, fundamentalmente, erosionar la moral de las democracias occidentales y presentar como un hecho consumado lo que, en la práctica, es un estancamiento militar sumamente costoso en vidas y recursos para el gobierno de Vladímir Putin.
La cacareada capacidad productiva de la industria de defensa rusa, que alcanza la fabricación de 500 drones Shahed diarios, es un gigante con pies de barro debido a su profunda dependencia tecnológica. Informes recientes del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) confirman que la sofisticación de los sistemas rusos está limitada por la necesidad de contrabandear componentes electrónicos occidentales. Frente a esta producción de saturación cuantitativa, Ucrania responde con una innovación híbrida superior, utilizando drones navales autónomos y sistemas de guerra electrónica que neutralizan la ventaja numérica rusa, manteniendo el equilibrio de poder lejos de un desenlace definitivo.
En el plano económico, la supuesta invulnerabilidad de Rusia frente a las sanciones internacionales se revela como una fachada sostenida por una militarización extrema del gasto público. Con el 40% del presupuesto estatal destinado a la guerra, sectores civiles clave sufren contracciones severas, y el PIB se mantiene estancado en niveles prepandémicos. La reorientación comercial hacia Asia evita el colapso total, pero a cambio de una dependencia asimétrica de China que compromete la soberanía económica de Moscú a largo plazo. Esta resiliencia artificial se traduce, internamente, en medidas de austeridad y presiones fiscales que comienzan a agrietar el contrato social dentro de la Federación Rusa.
El balance militar actual ofrece una imagen de desgaste mutuo que recuerda a los periodos más oscuros de la Gran Guerra, con avances territoriales medidos en metros y a un costo humano exorbitante. Tras las fallidas ofensivas rusas de 2025 en Járkov y el Donbás, las líneas defensivas ucranianas desmontan una solidez que contradice la idea de un ejército en retirada. Los datos de inteligencia confirman que ninguno de los dos bandos posee hoy la capacidad de maniobra necesaria para romper el frente de manera decisiva, convirtiendo el conflicto en una prueba de resistencia logística donde la calidad del equipamiento occidental sigue equilibrando la balanza frente a la masa de artillería rusa.
A pesar de los vientos de fatiga política que soplan en algunas capitales europeas, el apoyo internacional a Kiev se mantiene como un pilar estratégico inamovible. Los paquetes de ayuda militar y financiera aprobados para 2026, sumados a los avances en la integración de Ucrania en la Unión Europea, demuestran que la apuesta de las democracias no es coyuntural, sino una garantía de seguridad continental. La narrativa rusa de una "derrota del Oeste" es, por tanto, una herramienta de presión psicológica que intenta forzar en las mesas de negociación lo que sus generales no han podido conquistar en el terreno de juego después de casi cuatro años de hostilidades.
@_Melchisedech
EE. UU. ofrece a Ucrania garantías de seguridad por 15 años prorrogables, afirma Zelenski
unotv
Estados Unidos, Ucrania, garantías de seguridad y Volodimir Zelenski marcaron la agenda tras la reunión entre el presidente ucraniano y Donald Trump, actual presidente de EE. UU., realizada en Florida. Zelenski informó que Washington ofreció garantías de seguridad “sólidas” frente a Rusia por un periodo de 15 años prorrogables, como parte de los esfuerzos para avanzar hacia una salida al conflicto iniciado en febrero de 2022.
El mandatario ucraniano señaló que dichas garantías de seguridad son un requisito indispensable para que su gobierno considere levantar la ley marcial en Ucrania, vigente desde el inicio de la guerra. Durante una conferencia de prensa en línea, Zelenski explicó que planteó a Trump la posibilidad de ampliar el plazo de estas garantías a 30, 40 o incluso 50 años, propuesta que, según dijo, el presidente estadounidense se comprometió a analizar.
Tras el encuentro realizado en Mar-a-Lago, Trump se mostró optimista respecto a las negociaciones para poner fin al conflicto y afirmó que las partes están “más cerca que nunca” de un acuerdo, aunque no ofreció detalles sobre avances concretos. En Moscú, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, declaró que el gobierno ruso coincide con Trump en que las conversaciones entraron en una fase final, luego de intensificarse desde noviembre.
Garantías de seguridad de EE. UU. y condiciones para Ucrania
Zelenski no detalló públicamente el contenido completo de las garantías de seguridad propuestas por EE. UU., pero indicó que incluyen elementos discutidos previamente entre Washington y Kiev. Entre ellos, mencionó la posibilidad de establecer un mecanismo similar al artículo 5 de la OTAN, que contempla asistencia en caso de agresión armada.
El presidente ucraniano afirmó que Trump confirmó los términos generales de la propuesta y señaló que su implementación deberá ser sometida a votación en el Congreso de Estados Unidos, lo que convertiría el respaldo en un compromiso institucional de largo plazo.
Zelenski subrayó que la duración y solidez de estas garantías son clave para generar certidumbre interna y avanzar hacia un eventual escenario de normalización, en un país que se mantiene bajo un régimen legal de excepción desde hace más de dos años.
Tropas internacionales y reconstrucción económica
El mandatario ucraniano consideró que la presencia de tropas internacionales en Ucrania sería una garantía de seguridad “real”, pese a que el Kremlin ha rechazado esta posibilidad en ocasiones anteriores. De acuerdo con Zelenski, un despliegue de este tipo contribuiría a reforzar la confianza de la población y de los inversionistas ante el riesgo de una nueva ofensiva rusa.
Durante la reunión del domingo, Zelenski y Trump también abordaron un plan de apoyo económico para la reconstrucción de Ucrania, que contemplaría la participación de empresas estadounidenses. Asimismo, dialogaron sobre la posibilidad de avanzar hacia un acuerdo de libre comercio entre ambos países.
Plan de paz, Donbás y asuntos pendientes
Zelenski buscaba el respaldo de Estados Unidos para una nueva versión del plan presentado por Washington hace casi un mes. El documento plantea congelar el frente en las posiciones actuales, sin una solución inmediata al control del 20% del territorio ucraniano.
El plan excluye dos exigencias del Kremlin:
-La retirada de las tropas ucranianas de la región de Donetsk, en el Donbás
-El compromiso legal de Ucrania de no adherirse a la OTAN
Sobre el Donbás, Trump afirmó que el tema sigue sin resolverse, aunque aseguró que se registran avances. Zelenski indicó que permanecen abiertos dos asuntos clave: el funcionamiento de la central nuclear de Zaporiyia y la cuestión territorial.
Horas antes del encuentro con Zelenski, Trump sostuvo una conversación telefónica con Vladimir Putin, que calificó como “muy productiva”. No obstante, el presidente ucraniano sostuvo que cualquier acuerdo de paz deberá ser firmado por Ucrania, Europa, Estados Unidos y Rusia.
Zelenski también expresó su apoyo a la realización de un referéndum en Ucrania para que la población decida sobre las condiciones de un eventual acuerdo. Mientras tanto, denunció que Rusia intensificó los ataques y afirmó que, por ahora, Moscú no muestra intención de aceptar un alto al fuego.
Rusia bombardea instalaciones ucranianas con misiles hipersónicos
El Ministerio de Defensa ruso aseguró que este ataque fue una respuesta a los últimos ataques ucranianos contra objetivos civiles en Moscú
Trump da ultimátum a Ucrania: Debe aceptar plan de paz antes del jueves
aristeguinoticias
"Si las cosas funcionan bien, se pueden prorrogar los plazos. Pero el jueves es el día que consideramos oportuno", declaró el estadounidense.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes un ultimátum para que su homólogo ucraniano, Volodímir Zelenski, acepte antes del próximo jueves 27 de noviembre, Día de Acción de Gracias, el plan de paz propuesto por la Casa Blanca para poner fin a la guerra en Ucrania.
“Si las cosas funcionan bien, se pueden prorrogar los plazos. Pero el jueves es el día que consideramos oportuno”, declaró el mandatario estadounidense en una entrevista con la emisora Fox Radio.
Trump dio estas declaraciones después de que el diario The Washington Post publicara, al citar fuentes familiarizadas, que la Casa Blanca ha puesto como ultimátum a Zelenski el próximo Día de Acción de Gracias para que acepte el plan o, de lo contrario, perderá el apoyo de Estados Unidos.
Preguntado en la entrevista sobre el plan, que implicaría que Ucrania cediera territorio a Rusia, el líder republicano subrayó que Kiev ya “está perdiendo territorio” con la guerra, un conflicto que dijo está “fuera de control, es una masacre”.
El mandatario recordó que hasta ahora Estados Unidos ha transferido a Ucrania “las mejores equipamientos militares del mundo”.
Sobre la posibilidad de que el presidente ruso, Vladímir Putin, decida atacar en el futuro a otros países europeos, Trump se mostró convencido de que el jefe del Kremlin “no busca más problemas” y que ha aprendido la lección de una guerra “que debería haber durado un día y lleva cuatro años”, subrayó.
El jefe de Estado de EE.UU. destacó además la entrada en vigor este viernes de las nuevas sanciones estadounidenses contra las dos mayores petroleras rusas, Rosneft y Lukoil, que calificó de “muy poderosas”.
El plan de 28 puntos de Trump para Ucrania, filtrado a medios estadounidenses, incluye líneas rojas para Kiev, como la reducción de su Ejército a un máximo de 600 mil efectivos o la cesión a Rusia de territorios que no han sido conquistado militarmente por Moscú.
Aunque según las filtraciones el plan fue negociado entre Estados Unidos y Rusia, la Casa Blanca sostiene que ha conversado “por igual” con Ucrania.
El nuevo empuje para un plan de paz llega tras meses en los que Trump había mostrado su frustración por la negativa de Putin a detener la guerra en Ucrania y la imposición a Moscú de varios ultimátums que fueron incumplidos.
Zelenski acordó con sus principales socios europeos coordinar posiciones para negociar con Estados Unidos el documento presentado por Washington como punto de partida.
El mandatario ucraniano advirtió este viernes que el país se enfrenta a “elecciones muy difíciles” que podrían entrañar el riesgo de perder a un aliado clave como es Washington.
Asesinan a tiros a Andrii Parubii, expresidente del Parlamento de Ucrania
unotv.com
Andrii Parubii, expresidente del Parlamento de Ucrania, y uno de los protagonistas de las protestas proeuropeas de 2014 en su país, fue asesinado a tiros este sábado en la ciudad de Leópolis, en el oeste del país, y las autoridades buscan al autor.
“Un hombre no identificado disparó varias veces contra el político, matando a Andrii Parubii en el acto“, anunció la fiscalía general ucraniana, que todavía no dio detalles sobre las circunstancias o el motivo del asesino.
El sospechoso del crimen huyó del lugar de los hechos y las autoridades iniciaron un “operativo especial” para dar con su paradero, agregó la fiscalía.
También se abrió una investigación oficial por asesinato y las autoridades judiciales prometieron identificar al atacante.
¿Qué se sabe de Andrii Parubii, expresidente del Parlamento de Ucrania?
Parubii, de 54 años, fue presidente del Parlamento ucraniano de 2016 a 2019 y fue protagonista de protestas proeuropeas en Ucrania, primero en la “Revolución Naranja” de 2004 y luego en la de Maidán en 2014.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, lamentó el “horrible asesinato” y prometió desplegar “todas las fuerzas y medios necesarios” para esclarecer el crimen.
Medios ucranianos publicaron fotos de la supuesta escena del crimen –cuya autenticidad aún no fue verificada-, que muestran a un hombre con el rostro ensangrentado tendido en el suelo en plena calle en Leópolis, una importante ciudad del oeste de Ucrania.
El sospechoso vestía como un repartidor y conducía una bicicleta eléctrica, informó la emisora pública Suspilne, citando fuentes anónimas.
Parubii fue una conocida figura en el movimiento proeuropeo de Maidán, destacándose como “comandante” de los grupos de autodefensa durante las manifestaciones violentamente reprimidas.
Estas protestas, que exigían un acercamiento a Europa e independencia del Kremlin, finalmente obligaron al presidente ucraniano prorruso Viktor Yanukovich a abandonar el poder y huir a Rusia en 2014.
Ese mismo año, tras la huida del dirigente, Parubii ocupó durante algunos meses el cargo de secretario del Consejo de Seguridad y Defensa Nacional.
En la época de la Unión Soviética, el político también militó por la independencia de Ucrania.
La primera ministra ucraniana, Yulia Sviridenko, rindió homenaje a la memoria de “un patriota” que “hizo una gran contribución a la formación [del] Estado”.
Parubii “dedicó su vida a la lucha por la independencia de Ucrania desde temprana edad“, afirmó el actual presidente del Parlamento ucraniano, Ruslán Stefanchuk.
Fue “uno de los fundadores de la Ucrania moderna“, agregó la diputada Irina Gerashchenko. “Exigimos que se encuentre al asesino”.
Se confirma la cumbre Putin-Trump: Un encuentro de alto riesgo que podría redefinir la guerra en Ucrania
Ciudad de México, 07/ 08/ 25– El tablero geopolítico se ha sacudido tras la confirmación de un esperado y polémico encuentro: el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo ruso, Vladimir Putin, se reunirán en los próximos días. Esta cumbre, la primera de este tipo desde el primer mandato de Trump, llega en un momento crítico para la guerra en Ucrania y podría ser el catalizador de un cambio drástico en el conflicto.
La reunión, que según fuentes cercanas podría tener lugar en los Emiratos Árabes Unidos la próxima semana, se ha gestado en medio de la intensa campaña de diplomacia que ha desplegado la Casa Blanca. Un enviado especial de Trump, Steve Witkoff, ya ha estado en Moscú para sentar las bases de la reunión, lo que subraya la seriedad de las intenciones de Washington.
¿Un mediador en busca de la paz? Desde su reelección, Donald Trump ha reiterado su compromiso de buscar una solución rápida y negociada al conflicto ucraniano. Su estrategia, a diferencia de la de sus predecesores, se enfoca en un diálogo directo con Putin. Las presiones no solo han sido diplomáticas, sino también económicas, con la Casa Blanca aplicando nuevas sanciones y aranceles a países que han mantenido relaciones comerciales con Rusia.
El Kremlin, por su parte, ha confirmado la reunión, aunque ha guardado silencio sobre la propuesta inicial de Trump de una cumbre trilateral que incluyera a Volodímir Zelenski. La postura de Putin sigue siendo inflexible en sus demandas sobre los territorios anexados, lo que plantea serios interrogantes sobre las bases de una posible negociación.
Ucrania en la cuerda floja. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, observa la situación con una mezcla de cautela y determinación. Aunque ha afirmado que Ucrania "no teme las reuniones", el futuro del apoyo occidental, crucial para su defensa, pende de un hilo. La cumbre Trump-Putin podría ser una espada de Damocles para Kiev, especialmente si el acuerdo implica concesiones territoriales que Ucrania ha jurado no ceder.
Europa, dividida y expectante. La noticia ha provocado un torbellino de reacciones en Europa. Si bien la Unión Europea y la OTAN han mantenido un frente unido en su apoyo a Ucrania, la presión de Trump para una solución rápida podría fracturar esa cohesión. Países como Hungría, que ya han abogado por un enfoque más negociador, podrían ver en esta cumbre una oportunidad para cambiar de rumbo.
Un nuevo capítulo en la guerra. La cumbre Putin-Trump representa un punto de inflexión. Si bien el objetivo oficial es la búsqueda de la paz, las implicaciones son mucho más amplias. El encuentro podría no solo poner fin a la guerra, sino también redibujar el mapa geopolítico de Europa y Asia, y redefinir el papel de Estados Unidos en la política exterior. Lo que suceda en esa cumbre determinará si la guerra de Ucrania entra en su fase final, o si la paz será el preludio de un nuevo orden mundial.
@_Melchisedech
